El departamento de Medicina Legal en Quito aún no ha confirmado la identidad de los cuerpos encontrados en Angostura, donde fueron abatidos por militares colombianos que incursionaron en territorio ecuatoriano el pasado 1 de marzo.
Aún así, los padres de uno de los abatidos, afirman que uno de los cuerpos corresponde al de su hijo Juan González del Castilllo, de 28 años de edad, que llegó a Quito el 31 de enero.
En una rueda de prensa, la madre sentenció: "Que no piensen los gobiernos tanto de Colombia como el mío propio que yo me voy a quedar callada o que ahí va a terminar y que ya está bien muerto Juan. No, Juan no está bien muerto", advirtió.
No detalló qué tipo de acciones desarrollarían en el futuro, ni porqué incluyó al gobierno mexicano.
Rita del Castillo y Alvaro González viajaron a Quito para saber de su hijo Juan. "Mi esposa y yo, le reconocimos una mano, un pie descalzo y eso nos dio parte de la certeza de que él era, y esperamos la otra prueba de ADN", aseguró González.
El padre dijo que "una vez que sea confirmado (que se trata del hijo) pensamos llevarnos sus restos a México".
Explicó que "intuíamos (un encuentro con las FARC) pero no nos avisó, creemos que porque no quería preocuparnos".
"Él ha hecho estudios sobre esta guerrilla y otras ... cuando en México se dio el movimiento zapatista, él estuvo también en un campamento zapatista en Chiapas, en México. El siempre ha sido muy inquieto en ese sentido", añadió.
Identificación preliminar
Dos de los cinco mexicanos que se encontraban en el campamento de las FARC al momento del bombardeo colombiano, han sido identificados de manera preliminar, informó ayer, Juan de Dios Parra, representante de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (Aldhu).
Adicionalmente, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE) informó a los familiares de Juan González, que identificaron su cadáver.
Según Parra, la estatura de González dio la pista, pues medía 1,90. Sin embargo, es necesario tener la prueba definitiva que solo la dará el examen de ADN. Parra también explicó que se ha identificado preliminarmente el cadáver de Verónica Natalia Velásquez.
El Gobierno ecuatoriano presume que en el ataque murieron además los universitarios mexicanos Fernando Franco y Soren Avilés.
En tanto, el vicepresidente colombiano, Francisco Santos, sostuvo que la presencia comprobada de mexicanos en un campamento de las FARC tiene que permitirle al gobierno de México “abrir los ojos frente a lo que está pasando” e investigar la situación.
Sobre las tres heridas, Parra consideró que la mexicana Lucía Morett no ha cometido ningún delito y que entró legalmente al país, al igual que sus otros cuatro compañeros ahora fallecidos. Sobre las otras dos mujeres colombianas, aseguró que se trataba de cocineras del campamento e incluso una de ellas había sido amarrada a un árbol durante dos días como castigo. Aldhu presentará una demanda en la Fiscalía de México, el lunes próximo, en contra de los autores del ataque.