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Edición del DOMINGO 16 de Marzo del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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El desayuno, base necesaria
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Incentívelos a comer
Para niños
Para adolescentes

Es la comida más importante del día que permite tener mejor rendimiento escolar. Conozca por qué algunos niños no tienen este hábito y qué hacer para adquirlo.


El desayuno es una de las comidas más necesarias y sus ingredientes principales deben contener proteína, vitaminas y minerales para alimentar la mente. Su aporte debe ser el 25% de las calorías diarias.

Durante las horas que descansamos el cuerpo permanece en funcionamiento mediante la respiración o la circulación de la sangre, lo que explica que a la mañana siguiente haya que reponer fuerzas y llenar los depósitos de energía, según la médica nutricionista Lorena Miranda Párraga.

Un buen desayuno hará que los estudiantes tengan más energía y fuerza para estar alertos y enfocados para aprender en la escuela. Ellos pondrán más atención al maestros, pensarán mejor y hasta tendrán mejor rendimiento académico. Pero si no tienen este hábito perderán la concentración en el colegio, les resultará más difícil seguir el ritmo de sus compañeros y podrían, incluso, llegar a dormirse en clase.

Lamentablemente, según Miranda, hay niños que no tienen la costumbre de desayunar debido a las siguientes razones que deberían cambiar:

  • El estilo de vida, las malas costumbres y especialmente el ejemplo de los padres llevan a los hijos a adquirir malos hábitos que se convierten en una tradición familiar.
  • No se organiza el tiempo para tomar un buen desayuno en forma relajada y en familia.
  • Falta de tiempo, las prisas y los atrasos.
  • Hay familias que prescinden de dar de desayunar a sus hijos en casa, por no levantarse temprano, adoptando una actitud de irresponsabilidad.

También es necesario considerar que en la actualidad hay niños y adolescentes muy gorditos. Este aumento de peso se debe al desequilibrio que existe entre la ingestión excesiva de calorías y la escasa pérdida de las mismas. También por la ausencia de ejercicio y la mala calidad de alimentación que los padres dan a sus hijos, que por lo general es rica en grasas malas y azúcares. Una razón más para vigilar qué alimentos están consumiendo. Por lo pronto los siguientes son recomendados para empezar a comer en el día, es decir en el desayuno de una manera sana.

  • Lácteos: Leche, yogur, (entera de algún sabor especial 1 vaso)  y/o queso
  • Cereales: De maíz o de trigo una caja, galletas 3 unidades, pan 1 rodaja,  maduro ½ unidad.
  • Grasas: Margarina o mantequilla de maní: 1 cucharita.
  • Frutas o zumo: ¾ taza, incluya frutas ricas en vitamina C como frutilla, Kiwi, melón, naranja, piña, tomate de árbol, preparados sin azúcar.  Cuando los jugos son preparados en forma de batidos ahí se les si requieren de agua y azúcar, pero sin abusos.
  • Otros: mermelada 1 cucharita, jamón  cocido o serrano, fiambres poco grasos (de pollo o pavo), embutidos ½  rodaja delgada, 1 huevo,  miel ½ cucharita.
  • Las porciones que cada niño consuma dependerán de su edad, estatura y peso.

Cuando el desayuno aporta por lo menos tres alimentos de los citados arriba, con toda seguridad, contribuirá a que los niños tengan más energía y más fuerza para desarrollar las actividades que les exijan. Todo es una cuestión de hábito. Si desde la más temprana edad los adolescentes son acostumbrados a desayunar bien, su organismo se habituará y le exigirá un buen desayuno todos los días, y ellos se sentirán satisfechos.  Además la familia estará previniendo lo que hoy es una preocupación mundial de especialistas de alimentación:  la obesidad.

Niños desmayados
La falta de desayuno provoca fatiga, pérdida de energía y están irritables por las mañanas. Y si no lo consumen es muy difícil que después cubran sus necesidades nutricionales diarias.

Alimentarse en las mañanas produce glucosa (azúcar), generando energía para el cerebro, ya que el cuerpo no cuenta con reservas. Además tanto el trabajo mental, como muscular requiere grandes cantidades de glucosa por parte del cerebro, para realizar actividades durante el día.

También deben saber que el hambre de la mañana  reduce la concentración, la capacidad para resolver sus problemas, dificultad para calcular y falta de coordinación muscular. De ahí la importancia de desayunar.


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