|
Suplementos
Servicios
|
 |
 |
 |
|
|
 |
|
|
 |
Hay un solo pecado |
|
| |
La manifestación gradual de Dios culminó en Jesucristo; quien nos reveló que “Dios es amor” (Juan 4,8). Decirnos que Dios es amor es decirnos que no es solo, que es comunidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo; es decirnos que sale de sí mismo, que existe dándose al interior de sí mismo y al exterior, creando permanentemente el mundo. A imagen de Dios, ser relacional, que sale de sí mismo, la persona humana es relacional; se realiza, saliendo de sí misma, siendo feliz, haciendo felices a los demás.
Lo opuesto al amor es el egoísmo, que llamamos pecado. Así como hay un solo Dios que es amor, hay un solo pecado con diversos vestidos: robo, mentira, pereza, asesinato: diversas expresiones de egoísmo. Lo bueno y lo malo no se determinan de acuerdo a conveniencias de los poderosos, ni de mayorías transitorias; lo bueno se determina de acuerdo a su cercanía a Dios, fuente del ser y del bien. Lo malo es lo opuesto a Dios, que es amor; lo malo es el encerramiento en sí mismo, como si el yo fuera la fuente y medida de todo.
Lo malo, que llamamos pecado, no hace daño a Dios; disgusta a Dios, porque siendo padre, el egoísmo, o sea, el encerramiento en nosotros mismos, que llamamos pecado, hace daño a sus hijos.
Jesucristo resume los diez mandamientos, que son concreciones históricas de las exigencias del amor, en un mandamiento: amar a Dios y al prójimo. (Mateo 22, 38-40).
La exigencia del amor no cambia; sus concreciones se van adaptando a las mutables circunstancias de la vida social. Algunas concreciones actuales del mandamiento “no matarás”: apagar las luces altas de los vehículos en la noche; no cortar árboles maduros, sin sembrar otros tiernos; no torturar a los animales. ¿La concreción actual más importante del amor al prójimo? Promover una educación integral.
El papa Benedicto XVI no ha creado, ni puede crear nuevos mandamientos, porque lo bueno y lo malo están determinados por el ser mismo de Dios.
El Papa, como pastor universal, hace ver al hombre de hoy las nuevas exigencias del amor e invita a tenerlas en cuenta. Nos hace ver que la exigencia más urgente en el mundo de hoy es la del respeto a la ecología; nos invita a salir del encerramiento en nuestra comodidad y en nuestro hoy. El hombre está constituido señor de la creación, no para destruirla, sino para cuidar que cumpla su destino de servir no solo a la generación de hoy, sino también a las de mañana: “Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen los peces del mar, las aves del cielo y todo animal sobre la tierra”. (Génesis 1,28).
El egoísmo ha llevado al hombre a encerrarse en sus conveniencias, a actuar como si fuera el único ser del universo, a abusar de la indefensión de los pequeños; el aborto es un ejemplo. El egoísmo es incoherente: calla frente a la bomba atómica; protesta por el corte anual de ramos para una procesión.
|
 |
| Editorial The Boston Globe |
Opinión internacional | |
 |
|
|
|
 | |
 |
| Agenda |
 | |
| Guayaquil |
| Campaña |
El centro médico San José de la Fundación Mariana de Jesús organiza la campaña de detección de anemia a niños desde 6 meses hasta 12 años, hasta el 28 de marzo, en Eloy Alfaro 503 y Huancavilca. Informes al teléfono 241-3241. |
Más Actividades | | |
|
| |