Desde el 15 de abril saldrá el grueso de la producción con óptimo rendimiento.
Solo una catástrofe natural puede apagar el furor arrocero que empieza a sentirse en esta provincia, arropada por un espigado manto verde de unas 160 mil hectáreas que se tornará amarillo pálido en menos de tres semanas.
El mayor movimiento se calcula para mediados de abril, cuando saldrá el pico de la cosecha, y con ella el premio tan esperado por quienes aún invierten y trabajan en el traicionero y desprotegido negocio de la agricultura a todo nivel, dice el arrocero Guido Silva.
Los que recogen al momento la gramínea son del proyecto de riego Cedegé. Es el caso de Carlos Morales, quien sembró 15 cuadras en noviembre y esta semana obtuvo en promedio 40 sacas por cuadra de la variedad Iniap 14, sin sobresaltos de plagas o pérdidas por inundaciones y a un costo entre $ 22 a $ 25 cada una.
“Me pagan $ 26 por saca (205 libras), bajó el precio esta semana. Lo más caro y escaso es la urea; la que entrega el Gobierno no abre, no rinde, se queda en la mano, no se esparce, por eso se debe utilizar de uno a dos sacos para la misma área cultivada y hay que hacer un colómetro. En vez de traer arroz que hay bastante, ¿por qué el Gobierno no importa insumos a precios cómodos?”, indicó Morales.
Silva mencionó como obra prioritaria la limpieza de los canales de drenaje y de esteros naturales para atenuar la arremetida de las lluvias, y fustigó al Gobierno de pretender imponer un precio de $ 25 al productor, porque sería desconocer un comercio libre que muchas veces los ha puesto al borde de la ruina y ahí nadie actúa.
“La utilidad que le queda a un arrocero de 15 hectáreas es para vivir pobremente y el Ministro de Agricultura pretende además mantenernos fuera del contexto del mercado mundial”, expuso Silva al asegurar que quienes van a ganar con la medida oficial son los comerciantes y los contrabandistas.
Contrasentidos
La demanda de 400 mil quintales de arroz pilado a $ 30 el quintal interpuesta por el Banco Nacional de Fomento en la Bolsa de Productos fue retirada el lunes anterior.
Los 39.500 quintales de arroz pilado adquiridos por la misma entidad en una operación anterior a $ 28 cada uno, poco a poco se retira de las bodegas del vendedor (piladoras) y se almacenan en las de Almagro-Guayaquil.
Antecedente
Mercado e importación
Autosuficiencia
Desde el 2001, el único caso sonado sobre importación de la gramínea en el país lo protagonizó en diciembre del 2004 el entonces ministro de agricultura, Leonardo Escobar, al denunciar que un supermercado lo presionaba a traer el producto sin considerar que atentaba contra la producción local.