La empresa insiste en que lo único que presentó fue una carta de intención y no un contrato.
Un acuerdo privado sin autorización, un consorcio de empresas no registradas y la reincidencia en infracciones reglamentarias tienen a la petrolera del Brasil, Petrobras, a un paso de someterse a un juicio administrativo que puede costarle la caducidad de dos contratos.
Aunque Petrobras opera en Ecuador en el bloque 31, el 18 y el campo unificado (compartido con Petroecuador), el crudo de los dos últimos sustenta toda su actividad en el país.
El procurador, Xavier Garaicoa, pidió que se inicie la caducidad de los contratos del bloque 18 y del campo Palo Azul, porque no contaban con la autorización del Ministerio de Minas. El contrato del bloque 18 fue suscrito el 25 de enero del 2005 entre Petrobras Energía Ecuador, Ecuador TLC y Teikoku Oil Ecuador.
En el caso de Palo Azul se conformó otro consorcio integrado por las mismas empresas, pero no fue registrado en la Dirección Nacional de Hidrocarburos (DNH). La ausencia de ese registro torna a la operadora ilegal, según Garaicoa.
Petrobras se comprometió a ceder el 40% de sus derechos y obligaciones en el bloque 18 y el 31 a la japonesa Teikoku Oil. Acción que no se concretó con el pedido de Garaicoa.
La tercera razón que motivó la caducidad del contrato fue la reincidencia en las infracciones reglamentarias. Entre el 1 de enero del 2000 y el 14 de febrero del 2008, según la DNH, Petrobras ha sido sancionada varias veces. Ante esas acusaciones del procurador, Petroecuador espera una respuesta hasta el 10 de abril.
En 1994 el bloque 18 fue adjudicado a Amoco. Esta cedió el 40% de sus derechos a la francesa ELF y en 1997 ambas cedieron sus derechos a Cayman y Petromanabí. Luego, Cayman constituye la subsidiaria EcuadorTLC, y en el 2001 vende sus acciones a la argentina Pecom, que en octubre del 2002 vendió sus acciones a Petrobras, que ahora lo controla.