La economía solidaria como un modelo económico que regirá en el país, quedó incorporada implícitamente en el texto de la nueva Constitución, una vez que la mesa 7 de la Asamblea Constituyente aprobó el pasado viernes sus primeros cuatro artículos, que contemplan los principios generales del Régimen de Desarrollo.
Las nuevas disposiciones regirán una vez que sean aprobadas por el pleno de la Asamblea Constituyente, en conjunto con otras que elaboran las nueve mesas de este organismo.
El articulado se aprobó con el voto mayoritario de los asambleístas, bajo el argumento de que constituye una nueva visión del mundo y del desarrollo la incorporación del concepto del “buen vivir” en el texto de la Constitución.
De los trece miembros de la mesa, solo el asambleísta Julián García (Prian) se abstuvo o votó en contra de los artículos; mientras que Pablo Lucio Paredes (Futuro YA) no votó el segundo artículo y Gilmar Gutiérrez (SP) se abstuvo en el tercero.
Según el criterio mayoritario de los miembros de la mesa, el concepto del buen vivir se incorporó como un principio en la construcción del nuevo modelo de desarrollo.
El primer artículo determina que el Régimen de Desarrollo es el conjunto organizado, sostenible y dinámico de los sistema económicos, políticos, socioculturales, que garantizan la realización del “buen vivir”.
Este buen vivir, según ese mismo artículo, requiere que las personas, comunidades y pueblos gocen efectivamente de sus derechos, libertades y ejerzan responsabilidades en el marco del respeto a sus diversidades y la convivencia armónica con la naturaleza.
El segundo artículo traza los objetivos del desarrollo y determina, sin profundizar, la economía solidaria como el nuevo modelo económico para el país, cuando se menciona la construcción de un sistema económico justo, democrático, productivo, solidario y sostenible, basado en la distribución igualitaria y equitativa de los frutos del desarrollo, de los medios de producción y en la generación del trabajo digno y justo.
Según Germánico Pinto (PAIS), su movimiento político entiende el desarrollo como una forma equivalente al crecimiento económico, y esto se logra mejorando las condiciones de vida de las personas, otorgándoles la posibilidad de desarrollar sus capacidades en función del cuidado del ambiente.
En ese contexto, dijo Pinto, se inscribe el “buen vivir”, que tiene sus raíces en una visión de vida que proviene de los pueblos antiguos de América.
En términos similares se pronunció la asambleísta Betty Tola (PAIS), al señalar que con los cuatro artículos la mesa construyó un nuevo modelo de desarrollo y marcó distancia con otro que en los últimos años generó desigualdad y pobreza.
El asambleísta Lucio Paredes, quien votó en contra de la aprobación de los artículos 2 y 3, presentó un informe de minoría porque consideró que existieron temas importantes y novedosos que no fueron incluidos en el texto aprobado.
Entre estos, dijo, el principio de que las empresas públicas y privadas tengan reglas iguales de competencia y de legalidad, y ambas deben estar bajo reguladores independientes, entre otros.
Temas
Tras la aprobación de sus cuatro primeros artículos, la mesa de Modelo de Desarrollo inició el debate del capítulo de la planificación del desarrollo.