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Edición del DOMINGO 6 de Abril del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Gente de cine 
Denzel Washington y Russell Crowe, entre mafia y policías
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Texto: Fabián Waintal

Dos estilos e historias diferentes. Dos ganadores del Oscar. Ambos aparecen de nuevo en la gran pantalla con American Gangster, un filme que muestra dos mafias distintas de EE.UU.: la clandestina y la oficial.

La mafia en Estados Unidos ha dejado varias huellas en la historia del cine. Desde la Cosa Nostra italiana en las clásicas películas El Padrino con Al Pacino y Marlon Brando o Los Intocables con Kevin Costner, hasta la mafia irlandesa de Road to Perdition con Paul New-man o la más reciente The Departed con Jack Nicholson, ilustraron diferentes ángulos del crimen organizado, con el Oscar siempre como testigo.

Basándose en hechos reales, el director Ridley Scott pone ahora al descubierto otro tipo de mafia americana que funcionó en Nueva York durante los últimos años de la Guerra de Vietnam. Con Denzel Washington y Russell Crowe como protagonistas, American Gangster no solo describe la peor época del tráfico de heroína en los setenta, sino también la absoluta corrupción de otro tipo de mafia conducida por la policía y el mismísimo ejército de ese entonces.

Pregunta: ¿El Padrino, The Departed o Goodfellas tienen un rubro propio en Hollywood? ¿Aquellas películas ejercieron cierta influencia en American Gangster?
Denzel: Como primera medida puedo decir que en todas las películas que mencionaste no hay una sola persona de raza negra, en ninguna. Así que antes que nada, es una historia de Harlem. Es la historia de un mafioso diferente. La situación, básicamente, es la misma. Obviamente son filmes distintos, aunque el negocio sea igual si se basa en el tráfico de drogas. En cierta medida es un género y hay ciertos temas similares en todas estas películas.

P: ¿Buscaron cierto balance resaltando las virtudes de los malos y los defectos de los buenos?
Denzel: ¿Quién es el bueno y el malo? (riéndose). Hay un balance muy delicado.

P: ¿No corren en paralelo entre la policía corrupta y el gángster americano?
Russell: Tal cual.
Denzel: Ahí se ve. La cuerda corre en paralelo para los dos. Que opine Russell.
Russell: Bueno, me parece que es uno de los fascinantes aspectos de los dos personajes sobre la misma historia. Nada de eso está claro. No hay una moral clara y singular. Cuando se tiene la oportunidad de interpretar este estilo no es nada más que la realidad. Es la humanidad tal cual como existe. Y es un poco divertido. Richie (mi personaje del detective) es un tipo bueno, pero en la corte casi nadie lo quiere escuchar. Trata de comprarse favores por todo lo malo que hizo. Yo pienso que muestra un estimado honesto de quien era un hombre en aquel entonces. Cae dentro del área de la discusión sobre por qué la gente se vuelve malvada, en primer lugar; el proceso por el cual (el gángster americano) Frank Lucas se convierte en un traficante de drogas. Si Frank Lucas hubiera sido educado en un área diferente, habría pasado por otra situación donde a lo mejor le hubiesen puesto su nombre a alguna universidad. Es un tipo muy inteligente, utilizó aquello que aprendió con sus mejores habilidades. Aprovechó para cambiar su vida y la vida de su familia en aquel momento. Simplemente tuvo al criminal Bumpy Johnson como maestro. Ayer bromeábamos sobre la posibilidad de crear un curso que funcione en la calle, una especie de doctorado en criminología bajo la tutela de Bumpy Johnson.

P: ¿Nueva York parece menos corrupto hoy...?
Denzel: (Interrumpe). Estaba a punto de decirte: "Obviamente no vives ahí".

P: Igual los crímenes deben haber disminuido en comparación con aquella época de tanta corrupción. ¿Qué aprendieron de la verdadera historia que muestra American Gangster? ¿Investigaron algo más sobre aquella época que muestra la película?
Denzel: Tal vez suene muy obvio pero creo que en aquel entonces había más honor entre los ladrones. Había códigos de ética. No solíamos escuchar que Frank mataba chicos o esa clase de cosas; los asesinatos al azar desde un auto y todo eso. Él es un hombre muy interesante, un hombre de familia que se sienta con los suyos en el Día de Acción de Gracias. Estaba en el negocio de las drogas, pero no creo que se haya visto él mismo como un asesino o incluso un criminal. Estaba en un negocio, vendía un producto y creo que hizo un buen trabajo en ese sentido.
Russell: Siempre habrá lugar para lo que se puede llamar corrupción benigna en la policía. Nadie culpa a un hombre por robar comida para alimentar a sus hijos hambrientos. Pero por otro lado, en alguien que levanta una placa, toma juramento y dice que va a servir y proteger, esperamos cierto nivel de honestidad esencial. Hay que ponerse en cada situación, como policías requieren ciertas funciones y observaciones sin involucrarse. Tomar el dinero de las operaciones de narcotráfico y esa clase de cosas es algo que en la sociedad esperamos que la policía haga. Especialmente en el momento particular del que hablamos, es algo que ha pasado en muchos países del mundo, en la mayoría de los países occidentales. Y en vez de hablar de diez mil dólares, hoy hablan de cien millones. La tentación le toca a la policía al mismo nivel que llega la tentación  de la gente que tiene disponibles las drogas en la calle. No hay duda de que siempre existirá ese tipo de situaciones. La avaricia superó a mucha gente. Y mucho se limpió gracias a Frank Lucas y la evidencia que entregó para que detuvieran al 75% de la gente que formaba parte de la unidad de investigaciones especiales  en Nueva York. Y ahí supongo que está la clave de la amistad que todavía hoy existe entre Richie y Frank. Después del arresto de Frank Lucas  hicieron algo que los unió como hombres y esa unión todavía existe al día de hoy.

P: Ridley Scott contó que el verdadero Frank Lucas había estado presente en el estudio durante la filmación, pero que lo veía como un hombre bastante perturbado y lo describió como un sociópata. ¿Denzel opina lo mismo desde su punto de vista?
Denzel: Un sociópata. Yo no diría eso de Frank. No me parece que sea verdad. Creo que es un hombre sin educación formal, un hombre que a la edad de 6 años había sido testigo del asesinato de sus primos, por otros sociópatas.
Russell: (Interrumpe) En uniforme.
Denzel: En uniforme. (Riéndose) Oficiales elegidos. Y eso cambió su vida. Desde muy joven él había empezado a robar. Trabajó para ascender. Vino a Nueva York y el más notorio gángster de Harlem reconoció su talento en este jovencito. Y siguió entrenándolo. Estaba en el lado equivocado, pero era un estudiante brillante. Se convirtió en un maestro en el negocio que estaba. Un negocio sucio. Definitivamente es un criminal y es responsable por las muertes de mucha gente. No solo quiero decir que haya sido producto del ambiente, pero supongo que hasta cierto punto todos lo somos. Si hubiese tenido una educación formal, si hubiera ido en otra dirección, si hubiera tenido influencias distintas, supongo que todavía hoy sería un líder. Hubiese sido un hombre muy exitoso. Hoy mismo tiene un hijo de 10 o 12 años que es brillante.

P: ¿El filme no le agrega cierto glamour al crimen organizado?
Russell: Esa es fácil de contestar. Francamente, gran parte de la vida de Frank Lucas había sido muy glamorosa, con un club nocturno o las figuras del deporte y otros famosos que lo rodeaban en  aquel entonces. Su persona pública, como tal, era el que controlaba este club nocturno. Todo lo demás que cayó después  no se sabía. Los famosos no hubiesen sabido que Frank habilitaba más de doscientas claves sobre heroína.
Denzel: Y pudieron haberlo sabido, pero él seguía teniendo el club adonde iban las chicas (ríen).

P: En la música de la película, el rapero Jay Z canta pidiendo que no lo comparen con los raperos, que es más parecido a Frank Lucas que al cantante Ludacris. ¿Qué diferencia hay entre la música y el cine con respecto a la violencia? ¿Por qué les parece que se permite tanta violencia o historias sobre crímenes en películas como American Gangster, pero critican o censuran si sale un CD con música rap sobre violencia o crímenes?
Denzel: En el 2005 yo hice Julio César. Cuando algún rapero esté listo para hacer Shakespeare, ahí estaré, porque lo podremos hacer juntos. Que lo hagan si pueden. Ahí está la diferencia. No es la única película que hice.
Russell: Creo que quiere decir algo diferente...
Denzel: ¿Qué quiere decir?
Russell: Dice que una persona sale a interpretar una canción sobre su vida como gángster o su propia experiencia, la pone en un disco y la gente lo tira abajo. Pero nosotros dos hacemos una película sobre un gángster y en ese mundo nos elogian por el punto de vista creativo.
Denzel: Sí, bueno, algunos raperos han hecho discos de gángs-teres y también los han elogiado. Hay algunos realmente buenos, America’s Most Wanted todavía es uno de mis CD favoritos.
Russell: ¿La gente no se molesta con los crímenes que tienen que ver hoy con la música o es la actitud masculina/femenina? Hay mucho de eso. Literalmente están cantando elogios para usar un arma, en comparación con una película donde se ve una historia en la que se cuenta lo que pasó.
Denzel: Y también muestra las consecuencias.
Russell: Ahí está la diferencia, definitivamente.

P: La película también describe cómo traficaban heroína con ayuda del ejército norteamericano durante la Guerra de Vietnam ¿Puede haber algún paralelo con la actual guerra en Iraq? ¿Quién cree que sean los nuevos mafiosos americanos?
Denzel: ¿Quién es el nuevo gángster americano? ¡Hombre! Ahora los votan (risas). Siguiente pregunta.

P: ¿Antes de filmar  American Gangster nunca habían discutido la posibilidad de volver a trabajar juntos?
Russell: No hablamos de eso.
Denzel: No.
Russell: El productor  Brian Grazer me había hablado sobre la posibilidad de hacerlo si conseguían suficiente gente que estuviera interesada. Así fue como empezó todo. Escuché que Denzel estaba contento con la idea de hacer la película conmigo y obviamente yo también estaba contento de hacerla con él. Por eso, no hablamos hasta que llegamos al estudio, con un simple "hola, ¿cómo estás? Me alegro de verte de nuevo". Y empezamos a filmar ese mismo día.

P: ¿Qué los inspira a seguir mejorando cada día después de haber llegado tan lejos?
Denzel: Buena pregunta. Profesionalmente, ahora, empecé a inclinarme en una dirección diferente. Me estoy metiendo detrás de cámara, con una segunda película que acabo de dirigir y estoy seguro de que ahí está mi nueva carrera. Y en un nivel más básico, verlo a Russell entrar con su hijo, es en parte la razón por la cual yo también trabajo, para que mis hijos puedan comer. Pero también hay mucho por disfrutar, viendo su cara cuando juega con su hijo o su hijo mira al padre. Lo que hacemos, la actuación para mí es una forma de vida, no es mi vida. Mis hijos, mi familia, son mi vida, una vida milagrosa. Me levanto cada día, por ellos.
Russell: Yo siempre creí que hacer cine es un privilegio. Es un medio creativo muy costoso y la gente me permite hacerlo. Hay cosas que puedo hacer como actor pero jamás podría hacerlas en otra forma de vida. Tengo una personalidad extraña, pero el cine requiere gente extraña, así es que tengo una buena casa, cómoda. Sé que es un privilegio el tiempo y el esfuerzo de lo que hacemos, cada vez que me levanto para ir a trabajar. Es lo que hago y estoy feliz así. Cada día miro alrededor y le agradezco al Señor que todavía pueda trabajar haciendo lo que hago cada día.
Denzel: Sí, yo también.

P: Denzel ya había hecho otro personaje de villano en la película Training Day ¿El hecho de haber ganado el Oscar por aquella cinta lo llevó a buscar un personaje parecido?
Denzel: No me moría por hacer algo parecido, para nada. Una buena historia es una buena historia. Pero creo que antes de Training Day a mí nunca me habían ofrecido este estilo de personajes. Y después de Training Day es todo lo que me ofrecían (ríe una vez más, demostrando que bromea). No, no es verdad, pero sí me ofrecieron películas parecidas. Pero al final siempre vale el buen material, grandes actores con los que pueda trabajar y grandes directores de cine. No fue demasiado complicado.

P: ¿Los representantes de Hollywood son otro tipo de mafia? ¿Aparecerían en algún programa de televisión favorito si no fuera que ellos les recomiendan que no lo hagan?
Russell: ¿Significa que ocasionalmente trabajamos en lo que nuestros representantes quieren que hagamos?


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