Esta es la historia de once tortugas laúdes (Dermochelys coriacea) que compitieron en abril del 2007 en una carrera desde Costa Rica a Galápagos.
Cada una llevaba un aparato de seguimiento satelital colocado en sus caparazones. Las tortugas partieron de Playa Grande (Parque Nacional Baulas de Guanacaste, Costa Rica), el sitio más importante de anidación de tortugas laúdes (o baulas) en el Pacífico este. Todas las señoritas de la carrera eran tortugas de historia conocida, ya que por más de veinte años Leather Back Trust se ha dedicado al estudio y monitoreo de las baulas del lugar, poniendo marcas electrónicas subcutáneas en los caparazones de decenas de individuos.
Cada una contaba con el auspicio respectivo de alguna escuela, personalidad de la televisión o marca famosa. Cada patrocinador entregó $ 25.000 por su tortuga, lo que permitió recaudar $ 250.000. $ 100.000 fueron destinados a la compra de marcas y a su puesta, $ 50.000 a la creación del sitio en internet y a campañas de comunicación, y el resto, $ 100.000, a Leather Back Trust, un fondo costarricense para el estudio y conservación de tortugas marinas. Las señoritas baulas cautivaron a una audiencia de 300 millones de personas en el mundo, convirtiéndose en representantes insignias de todas las criaturas de los mares que merecen respeto y protección.
Champiro, patrocinada por la compañía GitiTire, llegó a la carrera con la fama de dedicarse con ahínco a salvar su especie, habiendo anidado doce veces hasta el año 2007.
Purple lightning, auspiciada por Yahoo, mostraba muchas cicatrices de amor y de guerra. Heridas dejadas por motores fuera de borda, pero también por machos que pueden ser bastante agresivos durante el apareamiento.
La Universidad Drexel de Estados Unidos hacía barra por Drexelina, una tortuga muy activa que en el año 2003 había puesto 427 huevos.
Una primeriza en la anidación era Turtleocity, apoyada por Travelocity, mientras que la marca West Marine patrocinaba a Windy, una de los laúdes más grandes reportados, con casi 2.000 libras de peso.
La fábrica de helados Dreyer’s Slow Churned respaldaba a Sundae, que ha anidado en Playa Grande durante doce años.
Saphira (Bullis, Charter School) responsablemente dedicó dos horas a excavar su nido antes de lanzarse al mar y empezar la carrera.
En la noche en que anidó Genevieve (Life Science Secondary School, NYC), una hermosa luna iluminaba la playa como señal de buena suerte.
Freedom fue la primera tortuga marcada para la competencia. Favorecida por Plantronics, tenía el récord de 1.519 huevos en los últimos doce años.
Billie (Offield Center for Billfish Studies), después de descansar por tres años sin anidar, estaba lista para competir y fue, en efecto, la ganadora.
Esta Gran Carrera de Tortugas alcanzó a millones de lectores, televidentes, navegantes de internet, profesores y estudiantes. El sitio web recibió en las dos semanas que duró la compentecia más de 60.000 suscriptores y más de tres millones de visitas a la página. Se diseñaron currículos de escuela alrededor de la carrera que se distribuyeron a profesores en todos los Estados Unidos.
Para mayo del 2008 se realizará la segunda gran competencia. En esta ocasión hay veinte señoritas inscritas, que ya han sido respectivamente marcadas. Diez de ellas saldrán de Yamursba-Medi, en la isla Nueva Guinea, Indonesia, con destino final Monterrey, México, mientras que las otras diez harán la misma ruta en sentido contrario.
Estamos hablando de miles de millas, pero las tortugas laúdes son los vertebrados marinos (sin contar los peces) que recorren mayores distancias en el planeta; lastimosamente también son las que se encuentran en mayor riesgo, muchos estiman que a este ritmo podrían extinguirse por completo en diez años.
En varios países todavía se las mata para extraer su grasa, en otros se consumen los huevos, además son víctimas del palangre y la pesca de arrastre. Al mar llegan cientos de fundas plásticas que las tortugas confunden con medusas, su principal alimento. Los peligros son muchos, sin embargo mitigarlos todavía es posible y depende del comportamiento humano, de pequeños y simples cambios de acción, de saber tomar las decisiones correctas en lo que consumimos.
Unámonos para hacerles barra en la próxima carrera y velemos porque tengan un final feliz junto con las demás especies marinas del planeta.
Para los que deseen seguir la carrera: the Great Turtle Race www.greatturtlerace.com o www.conservation.org.