Los británicos esperan que el esposo de la reina Isabel II esté presente, este viernes, en una cena benéfica en Windsor.
El príncipe Felipe, consorte de la reina Isabel II, recibió el alta el domingo pasado, luego de permanecer hospitalizado tres días debido a una infección pulmonar.
El Príncipe, de 86 años, saludó a la prensa británica agitando el brazo al salir del hospital King Edward VII, donde recibió tratamiento por un grave resfriado.
Felipe, conocido como el acompañante permanente de la reina Isabel II, tuvo que ser hospitalizado la noche del pasado jueves cuando empeoró su salud.
Como miembro de la familia real griega, Felipe fue evacuado del Reino Unido por la Marina Real en 1922, después de la abdicación del rey Constantino, su tío. Se enroló en la Marina Real en 1939 y prestó servicio activo durante la Segunda Guerra Mundial.
Felipe e Isabel se casaron en 1947, cuando ella era aún una princesa. Él renunció a su carrera naval cuando la reina fue coronada.
Felipe es tataranieto de la reina Victoria y según el portavoz de la Casa Real británica, Felipe de Edimburgo continuará su recuperación en el Castillo de Windsor. Los compromisos del Duque previstos para esta semana han sido suspendidos hasta que recupere su salud.
La última vez que Felipe desempeñó un papel oficial en público fue durante la reciente visita de Estado del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy.
El esposo de Isabel II de Inglaterra fue admitido en el hospital privado del centro de Londres. Los británicos esperan que el Duque asista en Windsor a una cena en beneficio de la organización Macmillan para apoyo de enfermos de cáncer, que será este viernes.
Felipe está considerado como un hombre robusto y activo que goza de buena salud, puesto que la mayor parte de sus lesiones ha sido por la práctica de ejercicios deportivos, porque pese a su edad sigue participando en competencias.