Juan de Dios Parra, secretario general de la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (Aldhu), dio a conocer este martes del asesinato de José Fernando López Quiroz, un ecuatoriano de 19 años de edad, en la localidad de Vereda de Dios Peña, Municipio de San Miguel, en el Putumayo, sector fronterizo con Ecuador.
Parra denunció que "las Fuerzas Armadas colombianas están desarrollando una política sistemática de homicidios, de crímenes cometidos en la frontera en contra de ciudadanos civiles ecuatorianos", indicó.
Asimismo, denunció que los cadáveres son "disfrazados de guerrilleros y fotografiados, les roban los órganos y luego los devuelven a los familiares en Ecuador".
El asesinato se cometió el pasado 13 de marzo, cuando el ecuatoriano, quien laboraba como agricultor en la Vereda de Nueva Granada, en Puerto Asís (Colombia), trasladaba unos caballos por orden de su empleador.
Una patrulla del ejército colombiano lo detuvo, lo golpeó y asesinó con dos balazos en la cabeza, según versiones de Parra.
En la tarde del siguiente día, los familiares llegaron al batallón del Ejército colombiano acantonado en la zona para pedir información, pero fueron agredidos por un mayor del Ejército, quien les dijo que su tropa dio muerte a un guerrillero que sembraba minas y granadas en el sector.
Ese mismo dia, por orden de los militares colombianos, el cadáver del ecuatoriano fue sepultado en Puerto Asís sin registro alguno. Pero el 17 de marzo las Fiscalía de Puerto Asís informó a los familiares de López que fue asesinado por los militares colombianos y sepultado en la localidad.
La Aldhu ha iniciado las investigaciones judiciales del crimen y trasladará la denuncia de las autoridades gubernamentales ecuatorianas ante la Organización de Estados Americanos (OEA), dijo Parra. Agregó que demandará protección civil y exigirá al gobierno y Fuerzas Armadas colombianas para poner fin a la ola de crímenes que no contribuyen a la paz ni a la buena convivencia en la frontera.