Concentraciones de taxistas en Quito, Guayaquil y Riobamba alteraron la jornada ciudadana normal la mañana de este martes. La protesta llegó hasta el Palacio de Carondelet, pero tras las palabras del primer mandatario, anunciaron una paralización.
La marcha de la capital, que llegó hasta la Plaza de la Independencia tenía la exigencia de que el gobierno prohíba la circulación de los taxis informales o piratas. El presidente Rafael Correa recibió una rechifla de miembros del gremio cuando dijo que no los llamaran piratas, porque al igual que muchos de los presentes eran padres de familia que buscaban un trabajo, por lo que no se eliminarán sino que se regularizará el servicio.
Correa, ante manifestantes de provincias como Manabí, Los Ríos y Guayas que llegaron en buses mientras que los de Quito lo hicieron en sus propios vehículos de trabajo, hizo varias ofertas a los dirigentes del gremio como el otorgar créditos para renovación del parque automotor.
Antes de la cita con el presidente, el dirigente Rafael Endara agregó que "haría tanto daño en el sentido que tiene que ser organizado. Si bien es cierto el derecho al trabajo es de todos, pero debemos ser organizados... y dar el servicio que se merece el cliente".
Protestas en otras ciudades
También en Guayaquil, los taxistas cerraron desde las 10 de la mañana varias calles del sur de la ciudad en rechazo a los taxis piratas. En la calle Pedro Moncayo desde Cuenca hasta Gómez Rendón, los carros se ubicaron en hileras a los extremos, entorpeciendo el tráfico y cerrando las vías en otras cuadras, en la zona aledaña a los exteriores de la Unión de Transportistas del Guayas.
El titular de la institución, Jorge Gómez, indicó que la medida fue tomada para respaldar la paralización que se efectúa en Quito y para mostrar su desacuerdo con la ley de tránsito que pretende apoyar a los carros que dan el mismo servicio sin estar agremiados a una cooperativa.
Gómez advirtió que de no darse viabilidad a la petición, se le quitará el respaldo al Gobierno y se dedicarán a la defensa del gremio.
En la ciudad de Riobamba los taxistas protagonizaron violentas protestas, cerrando vías principales de la ciudad, las que fueron despejadas por miembros de la Policía.