Una escuela rural de Babahoyo ya no se inundará, pero se necesita reconstruir su estructura.
El piso perdido, así como otros mobiliarios destruidos y las paredes manchadas y con huecos presenta la escuela fiscal Guillermo Baquerizo Jiménez, ubicada en el recinto San Agustín, del cantón Babahoyo.
Estos daños se deben a las tareas de relleno que se efectúan en ese sector, donde habitan unas 8 mil personas.
A pocos días de iniciarse el nuevo año lectivo, la reacción de los padres por el estado del plantel no es de malestar sino más bien de esperanza porque saben que con el relleno hidráulico ya no sufrirán el viejo problema de las inundaciones en el recinto.
Las labores las ejecuta el Gobierno desde el pasado 18 de marzo, a través del Servicio de Dragas de la Armada.
El centro educativo alberga a 320 alumnos de diferentes sectores rurales de Babahoyo, e incluso del cantón Jujan, de la provincia del Guayas.
El plantel tiene 38 años de creación y cada año padecía los embates de la naturaleza, ya que por estar en una zona baja siempre se inundaba.
La directora y fundadora del local educativo, Galitzia Zúñiga, comentó que hace años venían pidiendo el relleno para los recintos bajos de Babahoyo, donde las familias pasaban seis meses con agua y los otros seis con polvo.
“El agua todos los años nos dañaba puertas, bancas, armarios y piso”, expresó Zúñiga, al tiempo que recordó que cada vez que culminaba el periodo lectivo alzaban los pupitres en unos altillos, que los propios padres construyeron, para evitar que se deterioren.
La maestra considera que eso quedará en el pasado.
Los padres de familia indicaron que a mediados del mes pasado cuando se inició el periodo de matriculación se percataron de que el relleno llegaba a los exteriores del plantel, por lo que decidieron abrir unos boquetes en las paredes para que el material ingrese al piso de las aulas y de los patios.
La explicación que ofrecieron fue que si no se hacía esa labor las instalaciones del plantel hubiesen quedado muy por debajo del nivel del relleno y, por consiguiente, las inundaciones serían de mayor magnitud y con el agravante de que las aguas se quedasen estancadas.
“Era la mejor salida para que toda el área de la escuela quede bien rellenada a nivel de la carretera”, manifestó Mónica Sánchez, presidenta del Comité de padres de familia.
La representante dijo que los padres y maestros aceptaron la decisión de iniciar el periodo lectivo (28 de abril próximo) con el piso de arena hasta conseguir que las autoridades seccionales o de Gobierno reconstruyan el plantel.
Con el relleno la escuela sufrió daños en el piso, paredes, puertas, baños, cerramiento, patios, por lo que los maestros indicaron que necesariamente se deben elevar las paredes, así como la cubierta y el techado; también se debe colocar un nuevo piso, puertas, servicios higiénicos, sistema eléctrico y pozos sépticos.
Nicasio Lucín, técnico del Servicio de Dragas, quien está al frente de los trabajos, manifestó que en esta semana se concluirá el relleno en el área de la escuela y posteriormente ubicarán las tuberías en los patios del plantel y dentro de las aulas para que quede bien alto el nivel del local.
Con el relleno se beneficiarán los recintos San Agustín, San José y Nueva Palma.
Lucín explicó que la cota es de 6 metros de altura con un relleno de 80 metros cúbicos. Las labores se desarrollarán por 240 días. Por el momento, agregó el técnico, se presentan problemas por la suciedad del río que paraliza los equipos.
DRAGADO: Las labores
Suciedad
En las orillas de donde se saca la arena hay muchos desechos plásticos, fierros, maderas y otros materiales que tapan la caja de bombeo o el tubo de succión de la draga, por lo que se suspenden los trabajos.
Máquina
La draga Tena es de procedencia holandesa y cuenta con una bomba de succión incorporada de última tecnología. Con esa tecnología se podría dragar hasta 16 metros de profundidad.
Longitud
La máquina tiene 45 metros de largo por 9,50 de manga.