El viceministro de Defensa, Miguel Carvajal, confirmó esta mañana que Javier Ponce Cevallos será posesionado como el nuevo titular de esta cartera. Según lo que conoce, dijo, esta decisión se la tomó anoche, después de la renuncia del ex ministro Wellington Sandoval.
Pero, ¿qué llevó a Sandoval a renunciar? ¿Esta decisión responde a alguna presión ejercida por las Fuerzas Armadas? El viceministro lo descarta. Sin embargo, sí reconoce que existe una preocupación en esta institución por los señalamientos que ha hecho el presidente Rafael Correa "respecto a posibles acciones individuales de miembros de las fuerzas públicas en general".
Todo ello, entiende, además de generar malestares, desnuda algunas debilidades que tienen que corregir. Una de ellas "es la necesaria reorganización de los sistemas de inteligencia del país, tanto policiales como militares, y eso implica una reorganización en varios niveles que incluye aspectos operativos, eficacia, mejores condiciones para controlar lo que ocurre en nuestras fronteras, pero también un cambio en la concepción de los sistemas de inteligencia que deben ser tratados como sistemas muy profesionales para el tratamiento de cualquier riesgo o amenaza al país".
Concretamente sobre la renuncia de Sandoval, dijo que todos los funcionarios del Estado están sujetos a una evaluación permanente y a la necesidad política de oxigenación y cambios, "pero yo no soy quien para juzgar los errores o no de un Ministro. Estas acciones son necesidades de evaluación y obedecen a decisiones de evaluación que hace el Gobierno".
Cuestionado en Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil) sobre el pedido de audiencia que realizó ayer el comando conjunto de las FF.AA. al Jefe de Estado, dijo que estas clases de solicitudes no son necesarias, pues "el diálogo está siempre abierto", como ha sucedido hasta ahora, precisó.
Pero más allá de una eventual reunión o de que haya canales de diálogo abierto, ¿cómo se armoniza un poco las relaciones entre Fuerzas Armadas y Gobierno? Al respecto, el Viceministro no cree necesario este objetivo "porque están en un nivel de tratamiento bastante adecuado y respetuoso".
Ajustes individuales
Sin embargo, reconoce que cuando hay señalamientos respecto a la necesidad de correctivos, esto puede generar algunas tensiones individuales, "que no hay que generalizar en (todas la instituciones de) las Fuerzas Armadas". Si hay necesidad de ajustes, es normal que se presente algún tipo de tensión, "pero no va más allá de eso".
En este sentido, Carvajal dijo que no considera que el primer mandatario tenga desconfianza en la cúpula militar, porque "las Fuerzas Armadas ecuatorianas -creo- que son bastante profesionales, han madurado mucho en su experiencia histórica y creo que no existe ningún riesgo de desestabilización".
Ello lo dijo después de reconocer que en la historia de América Latina y Ecuador se ha ganado poco a poco estabilidades, "pero siempre ha habido acciones policiales, militares, internacionales o internas que han provocado desestabilización".
Finalmente, sobre la afirmación del presidente Correa de que la CIA tiene influencia en los organismos de inteligencia militar, dijo que para que haya hecho una declaración de este tipo debe tener mucha certeza y evidencias. En lo que hay que tener precisión, añadió, es que hay actividades incorrectas, individuales, las que deben ser investigadas y sancionadas".