Mauricio Andrade
DATOS Natural de Ibarra, de 44 años, aunque vive desde hace 26 en Quito.
ROBO En El barrio San Carlos, al norte de Quito.
pérdida Su auto Honda Acora.
‘Asegurar es indispensable’
“Soy un ingeniero electrónico que trabaja como empresario de computación corporativa. Cuando aún no se había implementado la dolarización yo fui uno de aquellos que había optado por el aseguramiento de su vehículo. En ese entonces, ese tema aún no era tan fuerte. Yo lo hice porque la empresa en donde trabajaba (IBM del Ecuador) tenía un seguro corporativo de autos.
Cierto día, mi vehículo, un Honda Acora, desapareció a la altura del barrio San Carlos, al norte de Quito. Tanto el informe policial como el de la compañía aseguradora (Bolívar) me confirmaron que el carro había sido robado. Luego de 15 días de búsqueda hallé el automóvil, pero este había sido deshuesado.
La aseguradora me canceló 750 mil sucres, lo cual me ayudó en un 70% a cubrir los costos que me representaron rearmar el auto, pues el modelo estaba discontinuado.
Con ese dinero reconstruí mi automóvil y tras dos o tres meses, decidí venderlo.
Si no hubiera recibido ese dinero habría sido difícil volver a tener un auto de manera inmediata. El seguro es indispensable”.
Soledad Escalante
EDAD 35 años
ROBO de carro
TÍTULO Es educadora infantil y tiene su propio negocio, una casa de juegos infantiles en el centro norte de la capital.
‘No sé si aseguraré mi carro’
“Entré a la clínica Puerta a la Vida (al norte de Quito) para realizarme el chequeo médico, pues estaba embarazada. Esto fue por el 2003. Al salir, a eso del mediodía, mi automóvil Suzuki Forsa ya no estaba. Un año antes lo había comprado en $ 4 mil, pero como era de segunda no me preocupé de asegurarlo. Tras realizar la denuncia policial esperé hasta que perdí toda expectativa de recuperar mi vehículo.
Pasaron tres años y la Policía me llamó para informarme que el carro estaba desde hace tres meses en los patios de la institución. Para sacarlo pagué $ 1.500 e hice trámites por seis meses.
En medio de esos tres años, como ya lo di por perdido, opté por adquirir un nuevo auto. Esta vez compré un Corsa casi nuevo, por el cual pagué $ 6.200. Venía asegurado, pero por un año. Tras este tiempo, no me preocupé de renovar el seguro. Poco tiempo después sufrí el robo del cerebro del auto y tuve que reponerlo en el mercado informal pagando más de $ 200. Ahora quiero comprarme otro auto. Sobre lo del seguro, tal vez lo adquiera..., lo pensaré”.