El 20% de los científicos y de profesiones asociadas admite haberse automedicado para estimular su concentración y memoria, e incluso para acortar sus noches de sueño, según un estudio informal de la revista británica Nature.
La vasta mayoría de estos adeptos al 'dopaje cerebral' se escuda en el imperativo de "mejorar su concentración" mientras que un 60% reconoce que recurre a los medicamentos a diario o sobre una base semanal.
Un total de 1.427 personas, casi todas residentes en Estados Unidos y más de la mitad de menos de 36 años, respondieron a esta encuesta llevada a cabo en un foro de internet del grupo Nature.
Los sondeados trabajan en diversas áreas especializadas, como ingeniería (15,4%), biología (14,9%), educación (12,2%) y medicina (8,1%), entre otras.
El 60% de los profesionales que admite doparse toman Ritalina (methylphenidato), recetada generalmente a los niños que sufren un Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).
El 44% afirma recurrir también al modafinil, un medicamento psicoestimulante destinado a tratar enfermedades caracterizadas por un exceso de sueño, pero al que también recurren los militares.
Un tercio de los productos utilizados se compran en internet y el resto con receta médica en las farmacias.
Según el estudio, el 80% de los encuestados -tomen o no estas sustancias- defienden el derecho a recurrir a estos productos 'dopantes' en el trabajo.