Dejo que mi luz brille.
Brillar
El estribillo de una canción infantil expresa: “Levántate y brilla y concede a Dios la gloria”. Hoy, acepto con gratitud lo que es mío. Completo mi trabajo, mis tareas y mis obligaciones familiares con gozo por la vida y celebrando el plan de Dios para mí. Dejo que mi luz brille para todos con quienes me encuentro.
En momentos de dificultad, acudo a la luz moradora de Dios, y esta me revela las bendiciones que están presentes. Esta luz sagrada ilumina mi camino y lo aclara.
Dejo que mi luz interior brille, y comparto mi gozo con toda la gente en mi vida.
Doquiera que esté, dejo que mi luz brille.
Mateo 5:15-16
“Ni se enciende una luz y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos”