Evolución. En el Líbano se halló el fósil de una serpiente prehistórica con dos patas.
Una serpiente prehistórica con dos patas, hallada en una piedra caliza en el Líbano, muestra el paso evolutivo de los lagartos a serpientes modernas, lo que la convierte en un fósil de extraordinario valor científico.
Utilizando una técnica de rayos X intensos, investigadores del Laboratorio Europeo de la Radiación del Sincrotrón (ESRF, por sus siglas en inglés), confirmaron que la criatura fosilizada en la piedra, además de una pata visible, tiene una segunda extremidad que no se apreciaba a simple vista.
La criatura, de 85 centímetros de largo y conocida como Eupodophis descouensi es del periodo Cretáceo Superior hace 92 millones de años. Su hallazgo ocurrió cerca del pueblo de Al-Nammour, y sus primeras noticias datan del 2000.
El fósil no tiene parte de la columna vertebral y la “cola” se desprendió y está cerca de la cabeza. Pero son los huesos de las patas –peroné, tibia y fémur– los que llaman la atención.
La pequeña pata posterior tiene solo dos centímetros y seguramente fue inútil en la vida del animal.
Las actuales evidencias sugieren que las serpientes comenzaron a aparecer hace menos de 150 millones de años.
Hay dos teorías. Una apunta a un origen terrestre de las serpientes, según la cual los lagartos comenzaron a hacerse subterráneos y de esa manera empezaron a perder sus extremidades. Primero las anteriores y luego las posteriores. Otra teoría sugiere un origen marino a partir de reptiles acuáticos.
Por eso, los escasos fósiles de serpientes con patas son tan significativos pues su estudio puede ayudar a decidir cuál de las dos teorías tiene más peso.