Antes de ir a Quito, el Jefe de Estado les ofreció una cita con el Ministro de Trabajo y la mesa 6.
Media hora antes de abordar el vuelo de regreso a Ecuador desde México, el presidente Rafael Correa tuvo una reunión con los 17 empresarios que lo acompañaron en su gira oficial por el país del norte.
Ellos le manifestaron su preocupación por la propuesta de eliminar la intermediación y tercerización laboral a través de un mandato constituyente y de reformas constitucionales respecto al derecho al trabajo.
Ricardo Estrada, presidente de la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Corpei), señaló que los sectores productivos plantearon una revisión de los textos que analiza la Asamblea para que se mantenga la intermediación laboral en los casos de las actividades que no tienen relación con sus negocios, como la mensajería o la seguridad.
Según Estrada, el Presidente insistió en que algunos empresarios han “abusado”, a lo que estos respondieron que la solución es establecer mejores mecanismos de regulación.
Los invitados trataron de explicar a Correa que no todos los sectores productivos tienen la misma dinámica de contratación. Así, por ejemplo, las camaroneras emplean más gente en las fases lunares en las que hay más producción del crustáceo, el resto del mes hay poca actividad. Hay personas que tienen dos o tres contratos para pelar camarón en diferentes empresas y, si se suprime la flexibilización laboral, perderán buena parte de sus ingresos, señaló Rodrigo Laniado, presidente de la exportadora Songa.
El mandatario se comprometió a pedirle al ministro de Trabajo, Antonio Gagliardo, y a algunos de los asambleístas de la mesa 6 de Trabajo y Producción, que se reúnan con ellos para recoger sus inquietudes.
El plenario no tiene fecha para aprobar el mandato, mientras que la mesa 6 está preparando el informe para segundo y definitivo debate de los artículos sobre el trabajo.
Durante el vuelo de retorno al Ecuador, los empresarios y Correa tuvieron un momento de esparcimiento.
Los primeros le brindaron whisky en las rocas (sin hielo); mientras que el segundo los invitó a cantar pasillos y rancheras entonadas por las guitarras de Galo Mora y Ricardo Patiño, los ministros de Cultura y Política, en su orden.