La conversación mantenida la noche del jueves entre el presidente de la República, Rafael Correa, y el principal ejecutivo del Grupo Telefónica (dueño de Movistar), César Alierta, dejó a las partes a un paso de firmar el nuevo contrato.
Tras el aval del Mandatario, el Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) deberá ratificar la decisión tomada y suscribir el nuevo documento.
Jaime Guerrero, secretario nacional de Telecomunicaciones (Senatel), explicó ayer que no será una renovación de contrato, porque eso implicaría que la operadora no pueda brindar nuevos servicios.
Durante la visita de Alierta, Telefónica se comprometió a invertir “de manera inmediata” $ 400 millones y mejorar los servicios móviles, a tal punto que el teléfono se transforme en un equipo para transacciones bancarias, operativo para audio y video, así como para transmisión de datos.
Los precios con los que Movistar ofrecerá los nuevos servicios deberán ser “el mínimo necesario”, dijo Guerrero.
El funcionario recordó también que existen ciertos parámetros ya establecidos por el Estado, que no serán puntos de negociación hasta el día en que se firme el nuevo contrato.
Citó, por ejemplo, la contribución del 1% al Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones, el porcentaje de participación (aún no público) que tendrá el Estado de la facturación total de la empresa, así como el techo tarifario de 22 centavos por llamada y no más de ese costo por cada mensaje enviado. Las penalidades también serán más drásticas: ya no constarán los $ 200 de multa máxima vigente para las operadoras, sino $ 1 millón, con la posibilidad de duplicarse, dependiendo de la infracción.
El actual contrato con Movistar vence el 28 de noviembre.
Entre tanto, Porta (de América Móvil), la segunda operadora que busca renovar su contrato, remitirá hasta el 28 abril su nueva propuesta económica.
“Estamos a la expectativa de lo que pase con Porta”, refirió Guerrero, quien indicó que ese es el último plazo para que la compañía presente una “buena oferta” al Estado.
Porta, que esta semana dio a conocer su nueva imagen, confía en que la Secretaría de Telecomunicaciones le acepte la propuesta, pues además tiene en sus planes una inversión de $ 100 millones. Hasta el momento, la compañía ha colocado $ 800 millones, con un promedio anual de $ 100 millones. El contrato vence el 26 de agosto próximo.
Operadoras
Movistar y Porta deberán cancelar $ 700 millones al Estado como pago por el uso de las frecuencias. La Secretaría Nacional de Telecomunicaciones aún no hace público cuál es el valor que corresponde a cada una.
Autoridad
El Consejo Nacional de Telecomunicaciones proyectó para los próximos quince años un crecimiento del 105% en el número de usuarios de tecnología móvil en el Ecuador; es decir, venta de teléfonos celulares y servicios multimedia.