En el campamento de la canadiense Aurelian se aguarda por disposición de suspender labores.
Enclavado en medio de la selva oriental y rodeado de montañas, en cuyas entrañas brilla el metal dorado, el ritmo cotidiano no es el mismo entre los trabajadores del campamento Peñas, base principal de la compañía canadiense Aurelian, en Zamora Chinchipe.
No lo expresan, pero con un hermetismo que rodea el ambiente demuestran su preocupación tras conocer la aprobación del mandato minero, el pasado viernes por parte de la Asamblea Constituyente, que significará la suspensión de actividades a las concesionarias en fase de exploración.
María Angamarca, habitante del lugar y quien trabaja en la limpieza, dice no conocer mucho sobre el tema. Lo que sí tiene claro es que podría quedarse sin trabajo.
Allí laboran 460 personas (390 son obreros), quienes tienen un contrato por un año renovable, más beneficios de ley, un seguro privado y de vida, según Jhoffree Tobar, administrador del campamento.
Allí, dice, no tienen disposiciones de suspender las actividades y se esperan instrucciones de sus directivos. Las actividades continúan con un número limitado de trabajadores, pues otros 200 viajaron a Quito para respaldar a los ejecutivos de la compañía y pedir al Gobierno que los apoye.
“No sabemos si vamos a seguir o no en el trabajo”, señala Alfonso Uzuriaga, ingeniero agrónomo contratado hace un año por la compañía.
El conductor Mario Jiménez, de 29 años, lo secunda. Hace un año dejó su trabajo de chofer en el Municipio de Zamora, donde percibía $ 180 mensuales para ingresar a Aurelian, donde le pagan $ 557 al mes.
“Tenemos estabilidad y beneficios, es bueno”, dice, mientras esquiva los baches del estrecho sendero que cuesta arriba lo conduce a los puntos donde se hacen las perforaciones para extraer los “testigos”, que son muestras de rocas extraídas a 450 metros de profundidad para detectar el mineral.
Entre la selva, las huellas del reciente despeje de vegetación para abrir camino a otro punto de exploración, están frescas. En medio de un ensordecedor ruido, un perforista y dos ayudantes extraen las muestras.
“El trabajo está para largo. En la ruta del norte aún quedan tres años para la fase de exploración avanzada; luego viene la fase de desarrollo, que son tareas de ingeniería y otras que requieren de otros cinco años antes de la explotación”, explica Carlos Santa Cruz, uno de los geólogos que descubrió el yacimiento de oro y plata más grande de latinoamérica en la zona, según el Gobierno, y trabaja para la compañía hace tres años.
Solo en la fase de exploración se han invertido unos $ 150 millones, y en la de desarrollo serán $ 500 millones, afirma. En ese lapso el Estado recibirá su parte por impuestos.
DETALLES: Mandato
Periodo
El plazo para que las personas naturales y jurídicas devuelvan al Estado las concesiones mineras que fueron revertidas por la Asamblea, empezó a correr desde el lunes pasado. La transferencia deberá hacerse hasta fines de mayo de este año, advirtió el ministro de Minas, Galo Chiriboga.
Publicación
Ayer se publicó en el Registro Oficial N° 321 el texto del mandato minero expedido por la Constituyente. Mientras tanto, el Ministerio de Minas trabaja en la Ley Minera.