Es destino (e incluso hogar) de artistas internacionales que han encontrado en sus playas el escape adecuado que requiere cualquier alma que convive con el estrés.
República Dominicana conserva su reputación de ser uno de los destinos mejor cotizados del Caribe, destacándose Punta Cana, al extremo este, como uno de los polos más concurridos de esta isla compartida con Haití.
De Santo Domingo al sureste
El sector de La Romana es otro punto destacado dentro del panorama turístico dominicano y de todo el Caribe. Cuenta con lujosos terrenos, playas privadas, campos de golf, aeropuerto, helipuerto, playas privadas, puerto deportivo, polo y villas, cuyos propietarios son personalidades como Julio Iglesias, Sharon Stone y el modisto dominicano Óscar de La Renta, quien también diseñó los interiores de este gran complejo.
En la cima de una montaña se encarama una población llamada Altos de Chavón, la cual es una imitación de un pueblo mediterráneo español o italiano de casas construidas en piedra caliza. Es también refugio de artistas internacionales y desde el pueblo hay vistas fantásticas del río Chavón. Este pequeño poblado cuenta con varios restaurantes, una iglesia donde célebres personajes han contraído matrimonio, boutiques, el Museo Arqueológico Regional con una colección de objetos taínos y una filial de la escuela de Diseño Parsons de Nueva York.
Además de todo cuenta con un espectacular anfiteatro de piedra de estilo romano para 4.000 personas que regularmente se utiliza para espectáculos de artistas de la talla de Julio Iglesias, Juan Luis Guerra y Marc Anthony.
Un paseo por Bayahibe, Boca Chica y Juan Dolio
A tan solo 20 minutos de La Romana se encuentra Bayahibe, una pequeña población de pescadores donde se halla una de las playas más bonitas del este. La Dominicus es otra de las más populares playas en la zona. Desde ambas y también desde el puerto de La Romana zarpan barcos, catamaranes y lanchas hacia isla Saona e isla Catalina, enclave de playas majestuosas que se encuentra dentro del Parque Nacional del Este.
Boca Chica, otra de las mimadas de la zona, es prácticamente una laguna limitada por barrera de corales, con una playa de aguas transparentes y arena blanca descubierta a finales del siglo pasado por el inmigrante italiano don Juan Vicini, con lo cual se inició su historia turística.
Juan Dolio es otro punto turístico de visita obligada en el sureste de la isla. Localizado a 24 kilómetros del aeropuerto, a 40 kilómetros de Santo Domingo, su ubicación le provee al visitante la singular oportunidad de disfrutar de la privacidad ofrecida por sus hoteles de playa con exuberantes vistas tropicales y hermosas escenas marinas.
Así es República Dominicana, un amplio escenario de playas dispuesto para el mejor relax.
Fotos y Fuente: Embajada de República Dominicana