Aunque el aumento de casos de conjuntivitis se ve más al inicio del invierno, este año ha presentado un incremento poco usual en estas últimas semanas, en las que, según los galenos, está por terminar la época de lluvias.
El calor y el polvo de la presente estación provocan la aparición de la conjuntivitis ocular y alergias en los ojos.
En la consulta oftalmológica del hospital Abel Gilbert, en el suburbio oeste de Guayaquil, se atienden hasta diez pacientes diarios.
Nelson Irigoyen, jefe del departamento de oftalmología de ese centro de salud, observa que los pacientes llegan con los ojos enrojecidos, lagrimeo, ardor y legañas por la conjuntivitis, o ardor y picazón debido a la alergia.
La conjuntivitis se presenta primero en un ojo, pero por contagio generalmente afecta al otro. Y no toda picazón en el ojo puede desencadenar en la enfermedad.
El galeno dice que lo más recomendable es que los afectados no se automediquen, que se laven las manos con agua y jabón, y los ojos con agua fresca de manzanilla.
Quienes ya tengan la conjuntivitis deben descansar por un promedio de tres a cuatro días y aislarse para no contagiar a los demás, ya que se trata de un problema viral.
Este mal que afecta a los ojos dura un promedio de cinco días. Los pacientes deben aplicarse en las vistas colirios astringentes y sulfa (antibiótico), y usar gafas oscuras. Se debe evitar el contacto con zumo de limón.