Martes 28 de septiembre del 2010 Tiempo Libre

¿Leer en papel o en formato digital?

The New York Times

http://src.eluniverso.com/data/recursos/imagenes/vye01rr250910-photo01_228_168.jpg

En algunos hogares las parejas están divididas en cuanto a la elección de los soportes de lectura.

Auriane y Sebastien de Halleux están enfrentados en torno a The Girl With the Dragon Tattoo, pero no por la trama. El problema es que ella prefiere la versión en libro, mientras que él lo lee en su iPad. Y en esta disputa literaria, dice la pareja, nunca se pondrán de acuerdo. “Ella habla del olor del papel y la sensación de tenerlo en sus manos”, dijo Sebastien de Halleux, de 32 años, quien recalca que piensa que la sustancia es la misma sin importar el medio.

Para finales de este año se espera que 10,3 millones de personas posean lectores electrónicos en Estados Unidos, comprando alrededor de 100 millones de libros electrónicos, predice la compañía de investigación de mercados Forrester. Esto es mucho más que los 3,7 millones de lectores electrónicos y 30 millones de libros electrónicos vendidos el año pasado.

La tendencia está causando estragos dentro de la industria editorial, pero dentro de los hogares la trama toma un giro personal a medida que las parejas se encuentran divididas en cuanto a la “forma correcta” de leer. A la hora de ir a la cama, una pareja podría sentarse junta, uno dando vuelta a las páginas al lado de la lámpara de noche y el otro leyendo en tipografía Caecilia en E Ink en un Kindle o retroiluminado por la pantalla LCD de un iPad, cada uno calladamente sentencioso.

Aunque no hay estadísticas sobre cuán extendidas están las batallas, la industria editorial está poniendo mucha atención, tratando de determinar cómo vender libros en los hogares que leen en formas diferentes.

Algunas editoriales y librerías están probando hacer paquetes de libros impresos y libros electrónicos con un descuento. Barnes & Noble empezó ofreciendo paquetes en junio en unas 50 tiendas y planea ampliar el programa en el otoño, señala Mary Ellen Keating, portavoz de Barnes & Noble.

Thomas Nelson, casa editorial de libros religiosos, ofrece libros electrónicos gratis con un libro impreso para algunos títulos. Es particularmente bueno para los lectores que quieren compartir libros con la familia o amigos que leen en formatos diferentes, reseña Tod Shuttleworth, vicepresidente y editor del grupo en Thomas Nelson. Los paquetes se han vendido bien y Thomas Nelson está considerando añadir más para la temporada de compras decembrina.

Mientras tanto, Amazon.com está haciendo su mejor esfuerzo para convencer a los amantes de los libros impresos de que “leer en Kindle no es como leer en una pantalla de computadora”. Su sitio web promete una pantalla en que “el texto surge de la página, creando una experiencia de lectura más semejante a leer en papel impreso” porque no produce resplandor en un lugar bien iluminado ni brillo en la oscuridad.

Sony, que introdujo una nueva línea de lectores electrónicos recientemente, indica que eran más pequeños y más ligeros que antes, con texto más claro y pantallas táctiles, todo lo cual les hace parecerse más a los libros impresos. “Consistentemente, lo principal que escuchamos es que necesita sentirse más como un libro, de manera que uno olvide que tiene un aparato en la mano”, dijo Steve Haber, presidente de la división de lectores digitales de Sony.

Esta comercialización en dos formatos subraya una tensión más profunda: el deseo de mantener viva la industria de la impresión para no alienar a un mercado básico, mientras se establece una base para un futuro que las casas editoriales ven como cada vez más digital, dijo James L. McQuivey, analista de la industria de lectores electrónicos en Forrester.

“Hay una vinculación mucho más emocional con el libro en papel que con el CD o el DVD”, manifestó Mike Shatzkin, fundador y director ejecutivo de Idea Logical Co., que asesora a editoriales de libros sobre el cambio digital. “No es lógica, es visceral”.

Alexandra Ringe, una editora, y su esposo, Jim Hanas, un escritor de ficción, ambos de 41 años de edad, se enamoraron entre libros y una de sus primeras citas fue en un festival de libros usados, en Manhattan. Se casaron en una librería de SoHo y viven en un departamento en el barrio de Park Slope con libreros de techo a piso. Ella colecciona anuarios antiguos y libros de autoayuda. Pero a él le gusta leer en su iPhone.

“Para mí, la lectura real es la de los libros electrónicos, y los libros se han convertido en este tipo de objeto de coleccionistas”, dijo Hanas, quien ha publicado cuentos en publicaciones literarias y está editando un próximo libro, Why They Cried, solo en formato digital. “Es asombroso ver que la gente sigue pasando por las etapas de aceptación de que los libros están desapareciendo, diciendo que les gusta cómo se sienten y huelen los libros. Yo lo viví, pero ya quedó en el pasado”.

Para Erin y Daniel Muskat, una pareja de Brooklyn, la disputa ha roto la fraternidad de sus hábitos de lectura. Erin Muskat, de 29 años, compró a su esposo, de 33, quien trabaja en el negocio zapatero de su familia, un iPad antes de su luna de miel en junio, pero rápidamente descubrió que la lectura electrónica de él afectaba su lectura al viejo estilo. “Llevé un libro conmigo y apenas lo leí”, dijo Erin Muskat, una consultora de medios. “Íbamos a la playa y los dos llevábamos un libro, pero él lo tenía en un iPad, y fue un gran distractor porque no se sentía que él estuviera leyendo conmigo”.

Para Sebastien de Halleux, un ejecutivo de videojuegos, la batalla en torno de los gustos de lectura ha saltado a una nueva generación. Él y su esposa le leen a su hijo Tristán, de 3 años. Él le lee Winnie the Pooh al niño en una pantalla. Ella le lee en un formato de papel tradicional. Sebastien de Halleux dijo que confiaba en que el niño con el tiempo favoreciera la versión digitalizada.

Y anotó que la discusión en su hogar había incorporado a sus padres. Su padre favorece los libros en papel. Argumenta que pueden compartirse más fácilmente, mientras que su madre se inclina por el lector electrónico, del cual dice es más fácil para la vista cansada conforme la gente envejece. “La discusión se enciende más cada día”, dijo Sebastien de Halleux.

“Para mí, la lectura real es la de los libros electrónicos, y los libros se han convertido en este tipo de objeto de coleccionistas”.
Jim Hanas, escritor

0000F8R

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.