Viernes 25 de febrero del 2011 | 20:18 The New York Times

La netbook sucumbe, no solo ante la iPad

THE NEW YORK TIMES

El profesor de Matemáticas, Chris Murray, ayuda a Trinh Ha, a trabajar en su netbook en Texas. Las netbooks son aún muy populares entre los estudiantes secundarios.

El profesor de Matemáticas, Chris Murray, ayuda a Trinh Ha, a trabajar en su netbook en Texas. Las netbooks son aún muy populares entre los estudiantes secundarios.

¿Recuerdan la última cosa grandiosa en computación? Se les perdona por olvidarse que fue la “netbook”, una computadorcita del tamaño de un cuaderno, con un precio reducido de unos 300 dólares.

Hoy, las tabletas son el gran furor, incluidas la iPad de Apple y un montón de ejemplares nuevos que empiezan a sacar los rivales, como Dell, Hewlett Packard, Research In Motion y Samsung. Sin embargo, hace menos de dos años, en 2009, se percibía a las “netbook” como la fuerza trascendental en la industria, que potencialmente cambiaría la economía del sector y debilitaría a los líderes tecnológicos, Intel y Microsoft.

Las cosas no fueron así. Las ventas de “netbooks” fueron meteóricas en 2009, con un aumento óctuple en Estados Unidos, a 7.5 millones de aparatos, y triple en el resto del mundo, de 34 millones. No obstante, el crecimiento tórrido se estancó el año pasado.

El grado del cambio en la suerte del producto se hizo realmente evidente hace poco, cuando se calcularon las cuentas de las ventas al final de año.

En la temporada de festividades, por ejemplo, la venta al menudeo de computadoras “netbook” en EU cayó 38% respecto de hace un año, según la firma de investigación de mercados NPD. La historia de “netbook”, según ejecutivos y analistas del sector, ofrece lecciones del mundo real en cuanto a innovación tecnológica, estrategia de negocios y marketing.

Hasta cierto punto, la cosa nueva – la iPad – suplantó a la cosa no tan nueva – la “netbook”. No obstante, dicen analistas, el efecto tableta es sólo una parte de la respuesta. Las ventas de “netbooks”, notan, bajaban ya antes de que saliera a la venta la iPad en abril. Y los productos mismos no son precisamente sustitutos uno del otro; uno es toda eficiencia sin adornos, el otro, un lujo atractivo, con un precio de 500 dólares o más.

Es más probable que los fabricantes de “netbooks” hayan hecho demasiada propaganda para un producto de menor rendimiento. En EU, dicen analistas, quienes adoptan pronto las nuevas tecnologías ayudaron a impulsar el aumento de “netbooks”, atraídos por su peso muy ligero y bajo costo. Sin embargo, estos compradores, dicen analistas, tienden a ser quisquillosos. Las “netbooks” que compraron eran PC con potencia insuficiente, que funcionaban lentamente y no podían operar muchas aplicaciones de populares programas informáticos.

“La seducción fue la computación ultraportátil y poco cara, pero los consumidores se dieron cuenta que había que sacrificar demasiadas cosas”, explicó A.M. Sacconaghi, un analista de Sanford C. Bernstein & Co. “Al final, se quedó corta”.

La visión de una PC de muy bajo costo y portátil ha rondado por décadas. Sin embargo, el ímpetu que empujó al desarrollo de las computadoras “netbook” de hoy provino, como sucede a menudo, de fuera de la industria establecida. En este caso, fue la organización no lucrativa One Laptop Per Child, que en 2005 manifestó su intención de fabricar computadoras de 100 dólares para niños de países pobres, sin usar la tecnología de chips y programas informáticos de los proveedores dominantes en la industria, Intel y Microsoft.

Era un objetivo flexible, y lo sigue siendo, ya que las resistentes computadoras portátiles para niños cuestan cerca de 200 dólares. Sin embargo, era una idea atractiva que obtuvo el apoyo corporativo y de un equipo de científicos, y forzó a la industria a replantearse los diseños y precios.

Intel y Microsoft se resistieron a la idea de semejante computación muy barata en un inicio, por la razón obvia de que potencialmente afectaría a sus ganancias. Sin embargo, al final, adoptaron el concepto, adaptándolo a un mercado comercial más amplio. Intel acuñó hábilmente el término “netbook” como una nueva estrategia de “PC compañera”, separada de su negocio de PC “notebook” más rentable.

Tanto Intel como Microsoft crearon productos de menor costo: Intel bajó al máximo el procesador Atom, introducido en 2008, y Microsoft expandió su lista de versiones de programas a precios diversos.

Un resultado fue una caída drástica en el precio de las computadoras “notebook”, también conocidas como portátiles. En 2005, las “notebooks” costaban en promedio aproximadamente 1.000 dólares. Hoy, el precio promedio es de cerca de 465 dólares (excluye las de Apple que tienen mayor precio, y representan alrededor de 5% del mercado mundial.)

“Tuvimos un impacto en toda la industria al ayudar a bajar mucho los precios”, dijo Mary Lou Jepsen, ex directora de tecnología de One Laptop Per Child. “Mostramos que la innovación puede surgir desde abajo”.

En su mayor parte, dicen analistas, las “netbooks” agrandaron el mercado de las computadoras en lugar de comerse las ventas de las “notebooks” tradicionales. Y los líderes de la industria, Intel y Microsoft, lograron adaptarse al reto, lo asimilaron y lo contuvieron, preservando sus lucrativas ganancias.

Las potencias en PC, dijo Bob O'Donnell, un analista en IDC,  “temían mucho a la canibalización en el mercado regular de notebooks, pero realmente no ocurrió”.

Aunque las ventas han bajado, el negocio de las “netbooks” está lejos de haber muerto. La firma de investigación de mercados IDC pronostica que las ventas mundiales caerán en 2011 en cerca de 7%, pero aún serían 32.9 millones de computadoras. Representan aproximadamente 10% del mercado total de PC.

Sin embargo, desapareció el motor del crecimiento para las “netbooks”, los entusiastas de la tecnología, dicen analistas. Ryan Champlin, el vicepresidente de operaciones de Cook Children's Health Care System en Fort Worth, Texas, consideró comprar una “netbook” y probó las de algunos colegas. Sin embargo, Champlin, quien tiene una “notebook” convencional y un teléfono inteligente, decidió no hacer la adquisición al verla como una PC con potencia insuficiente.

Contó que hace seis meses, sí compró una iPad porque resulta ser una experiencia informática diferente. “Enciendo mi iPad y ahí está mi correo electrónico, no hay que esperar a que se cargue la PC”, dijo Champlin, quien usa la iPad para el correo electrónico, navegar por la web, ver películas y jugar el popular juego “Angry Birds”.

Todavía hay ventas considerables de “netbooks” en mercados orientados al control de costos, incluidos China y Latinoamérica, así como en escuelas que quieren una forma asequible de equipar a sus alumnos con computadoras.

Las compañías persiguen nuevas tecnologías “netbook” y apoyo informático, y ejecutivos de la industria dicen que eso podría revigorizar a la categoría.

La tienda web AppUp de Intel agregó en enero una versión “netbook” de “Angry Birds”. Sigue mejorando sus chips Atom para “netbooks”. El conjunto de chips Fusion de Advanced Micro Devices, introducido en enero, promete un sofisticado procesamiento de gráficos al mercado de las “netbooks”.

En el futuro, dice Taylor, la mayoría de las ventas de PC serán máquinas con un costo de 200 a 500 dólares, “notebooks” de diversos tamaños y diseños, con un funcionamiento impresionante, bajo consumo de electricidad y baterías con duración de 10 horas o más.

¿Significa eso que se extinguirán las “notebooks” de 1.000 dólares? Para nada, respondió Taylor. Sin embargo, las máquinas más caras, dijo, tendrán que moverse a horizontes nuevos de la informática. Señaló que las características de la inteligencia artificial, como computadoras que entienden el habla, las gesticulaciones y las expresiones faciales, podrían ser parte de la computación cotidiana. Le hablas a tu computadora, o la diriges con gesticulaciones de la mano, mientras preparas café en la mañana, por ejemplo. “Finalmente transformas la interface del usuario, entre otras cosas”, agregó Taylor.

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