Viernes 03 de febrero del 2012 | 12:47 The New York Times

La aspirina diaria no es para todos

The New York Times Service

Casi un tercio de los estadounidenses de edad mediana toma regularmente una aspirina infantil con la esperanza de prevenir un ataque cardíaco, una embolia o reducir el riesgo de cáncer. Sin embargo, nueva investigación muestra que la aspirina no es para todos, y que, en algunos pacientes, este fármaco maravilloso causa más daño que beneficio.

“Detengo más veces el uso de aspirina de las que lo recomiendo”, dijo la doctora Alison Bailey, directora del programa de rehabilitación cardíaca del Instituto Gill de Cardiología de la Universidad de Kentucky. “La gente ni siquiera considera a la aspirina como una medicina o que puede provocar efectos secundarios. Esa es la parte más desafiante de la terapia con aspirina”.

Investigadores en Londres reportaron en enero que habían analizado nueve estudios al azar del uso de la aspirina en Estados Unidos, Europa y Japón, que incluían a más de 100,000 participantes. Los sujetos del estudio nunca habían padecido un ataque cardíaco ni embolias; todos tomaban regularmente aspirina o un placebo para determinar si ella beneficia a personas que no padecen una enfermedad cardíaca establecida.

En el análisis combinado, los investigadores encontraron que los usuarios regulares de aspirina tuvieron 10 por ciento menos posibilidades que otros de presentar algún tipo de episodio cardíaco, y 20 por ciento menos probabilidades de padecer un ataque al corazón no fatal. Aunque suena a buenas noticias, el estudio mostró que los riesgos de ingerir aspirinas regularmente superan a los beneficios.

Los usuarios de aspirina presentaron cerca de 30 por ciento más probabilidades de sufrir un episodio de sangrado gastrointestinal grave, un efecto secundario del uso frecuente de aspirina. El riesgo de conjunto de morir durante la investigación fue el mismo entre los usuarios de aspirina y los demás. Y, aun cuando algunos estudios previos indican que el uso regular de aspirina podría prevenir el cáncer, el nuevo análisis mostró que no existe tal beneficio.

En conjunto, por cada 162 personas que tomaron aspirina, ésta previno un ataque cardíaco no fatal, pero causó unos dos episodios de sangrado grave.

“Hemos podido mostrar en forma bastante convincente que el uso regular de aspirina entre las personas que no han padecido un ataque cardíaco puede ser más dañina que benéfica”, explicó el doctor Sreenivasa Seshasai del Centro de Investigación en Ciencias Cardiovasculares en el St. George de la Universidad de Londres.

Es probable que las conclusiones aumenten la confusión sobre quién debería tomar aspirina regularmente y quiénes no.

La investigación muestra que entre los hombres que han tenido un ataque al corazón, el uso regular de aspirina puede salvar vidas al reducir el riesgo de un segundo ataque en 20 a 30 por ciento. Asimismo, reduce el riesgo de la recurrencia entre mujeres que han tenido una embolia provocada por un coágulo sanguíneo.

La aspirina funciona interfiriendo en la coagulación de la sangre
Los depósitos de grasa pueden reventar en los vasos sanguíneos que se estrechan por la enfermedad cardíaca, lo que lleva a la rápida formación de un coágulo que bloquea el flujo sanguíneo al corazón o al cerebro. Tomar regularmente aspirina ayuda a prevenir la formación del coágulo.

En 2007, el Departamento para la Investigación y la Calidad de la Atención para la Salud de Estados Unidos informó que 19 por ciento de los estadounidenses toma regularmente aspirina, del cual 27 por ciento tiene entre 45 y 64 años y cerca de la mitad, 65 y más años.

No obstante, muchos usuarios actuales de aspirina nunca han tenido un ataque cardíaco ni una embolia, y la toman con la esperanza de prevenirlos. Entre los usuarios de edad mediana, encontró el informe de 2007, 23 por ciento no tenía una enfermedad cardíaca establecida. Entre los de más edad, 41 por ciento no tenía antecedentes de enfermedad del corazón o embolia.

Para las personas sin enfermedad cardíaca, los lineamientos de la Fuerza de Tarea de Servicios Preventivos de Estados Unidos y otros organismos nacionales establecen que la terapia de aspirina debe decidirse caso por caso, dependiendo de los factores de riesgo y antecedentes familiares de cada persona.

Sin embargo, Seshasai dijo que los nuevos hallazgos no necesariamente significan que hombres y mujeres sanos dejen de tomar aspirina de inmediato. La gente con antecedentes familiares contundentes de ataques cardíacos o embolias pueden beneficiarse al continuar el régimen, y deberían preguntarles a sus médicos.

“Se debería tomar la decisión de tratar a esas personas con aspirina en forma individual, tomando en cuenta el probable riesgo de ataque cardíaco o embolia en el futuro”, dijo. “No obstante, dado que el riesgo de importantes episodios de sangrado aumentan proporcionalmente al incremento en los beneficios, los doctores y pacientes deben tomar decisiones cuidadosamente pensadas relativas al tratamiento a largo plazo con aspirina”.

Sin embargo, algunos expertos dicen que el problema es que no todos los doctores están al día en relación a la ciencia más reciente, y muchos pacientes deciden por cuenta propia tomar la aspirina.

“Oyen decir que la aspirina es buena, así es que se toman una aspirina”, Bailey dijo. “No piensan que es algo que potencialmente podría causar daño”.

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