Lunes 30 de abril del 2012 | 16:00 The New York Times

La hermana de Beyonce fija sus propios términos de vida

The New York Times Service | NUEVA YORK

Desde que se mudó de Los Angeles a la Ciudad de Nueva York el otoño pasado, Solange Knowles ha llevado una vida doble.

Desde que se mudó de Los Angeles a la Ciudad de Nueva York el otoño pasado, Solange Knowles ha llevado una vida doble.

Tiene más de un millón de seguidores en Twitter, pero a menudo camina con su hijo a la escuela. Vogue Italia la entrevistó, pero va de incógnito a fiestas improvisadas en el Barrio Chino de Manhattan. Vacaciona en yates en Europa, pero habla frívolamente de entrar a hurtadillas en Chick-fil-A en Greenwich Village.

Desde que se mudó de Los Angeles a la Ciudad de Nueva York el otoño pasado, Solange Knowles ha llevado una vida doble. Su personalidad pública incluye un turno como disyóquey en una fiesta en la tienda Ferragamo en la Quinta Avenida y posar para la revista V. Sin embargo, su itinerario también incluye ver a músicos “avant-garde”, como Grimes en bodegas de Brooklyn y asistir a reuniones para recaudar fondos en la escuela de su hijo de siete años.

“No me molestan los paseantes, pero sí la intensidad de las mamás”, dijo sobre su nuevo barrio, Carroll Gardens, en Brooklyn. “Todos hacen mucha yoga y beben tanto té”.

Y mientras se aclimata a Nueva York, la sombra de Beyonce Knowles, su hermana mayor, se extiende como un rascacielos. Durante un almuerzo reciente en Walter Foods, un restaurante en Brooklyn, Solange Knowles miró alrededor del patio con un sentido de alivio. Cuando fue con su hermana hace varios meses, contó, los comensales se las comían con los ojos y usaban la cámara de los teléfonos.

“No se sentía así”, dijo, dejando de comer su ensalada de filete para gesticular hacia los comensales que atendían sus propios asuntos. Llevaba puesto un vestido Tucker blanco y amplio, zapatillas de tacón Alexander Wang y anteojos oscuros azul cielo de Prada. “Me siento tan orgullosa”, agregó, “de su éxito, pero yo no podría hacer eso. Me ha dado un mapa muy claro de lo que no quiero que pase”.

En lugar de buscar el estrellato pop, Knowles se ha envuelto en un credo independiente – una cantante aprobada por Pitchfork, una disyóquey audaz y embajadora de la moda, tan a gusto en las páginas de fiestas de la revista Paper, como en el blog de Beyonce en Tumblr. Es una atractiva zona esponjosa de las celebridades para alguien de 25 años.

Knowles nació en Houston en un hogar de clase media alta; su padre fue un exitoso vendedor en Xerox y su madre tenía un salón de belleza. Sin embargo, a finales de los 1990, el ascenso de Destiny’s Child convirtió al clan Knowles en un monstruo del entretenimiento. Beyonce era la estrella; el padre, el administrador, y la madre, la estilista y coreógrafa. Kelly Rowland, otra cantante del grupo, se mudó a vivir con la familia.

Solange nunca se integró a Destiny’s Child, pero empezó a viajar con el grupo como bailarina de remplazo a los 13 años, después de que se embarazó una de las intérpretes. “Parecía muy ortodoxo en su propia forma torcida”, dijo sobre pasar la mayor parte de sus años de bachillerato en giras.

Mientras su madre la exhortaba a tener paciencia, Knowles siguió el camino de su hermana, buscando una carrera como cantante y compositora en la adolescencia. Ni su álbum de debut (“Solo Star” en 2003) ni su segundo esfuerzo (“Sol-Angel and the Hadley St. Dreams” de 2008) fueron éxitos comerciales, pero la música parecía algo secundario.

Daniel Julez J. Smith II nació cuando ella tenía 18 años, lo cual interrumpió su carrera y educación. Se casó con el padre, Daniel Smith, y se mudó a Los Angeles, luego a la zona rural de Idaho, donde él asistía a la universidad. Se divorciaron en 2007, y Knowles pasaba parte del tiempo en Houston y parte en Los Angeles, ciudades donde aún tiene casas. Sin embargo, la llamaba la ciudad de Nueva York, no sólo porque su familia ahora está en la costa este, sino también por las oportunidades profesionales.

“He tratado de convencerla de venir a Brooklyn desde hace seis años”, dijo Beyonce. “Se parece tanto a su personalidad. Está tan obsesionada con la moda; se acostumbrará”.

En efecto, Knowles causó impresión. En el otoño, estuvo en primera fila de los desfiles de modas de Rodarte y Vera Wang, fue la disyóquey en la fiesta de cosméticos Rimmel en Londres y estuvo también en los desfiles de Kenzo y Kanye West en París. Se ha ganado la atención por mezclar etiquetas de diseñadores con piezas de época e incorporar colores brillantes (especialmente amarillo y morado) que inspiran rutinariamente opiniones “candentes o no” en blogs sobre estilo. En enero, firmó con Next Model Management.

“Solange puede ponerse lo que quiera”, dijo Humberto Leon, copropietario de Opening Ceremony, una influyente boutique en SoHo, quien contrató a Knowles para ser disyóquey en varias actividades. “He disfrutado ver su evolución como ícono del estilo”.

Brooklyn es también suelo fértil para la música independiente. A pesar de sus orígenes R&B, ha infiltrado hábilmente al género, haciendo versiones nuevas de una canción de Dirty Projectors, grabando con Of Montreal y colaborando con Grizzly Bear y Twin Shadow.

“Es como si todo el mundo independiente hubiese atestiguado su encanto en los dos últimos años”, dijo Alain Macklovitch, un disyóquey que trabaja con el nombre de A-Trak. Cuando le dio un curso para ser disyóquey a Knowles hace unos años, le sorprendió por su dieta omnívora musical. “Me di cuenta bastante rápido que tiene una amplio gusto musical que es totalmente diferente a lo que uno podría esperar. Se adelantó a la curva”.

Algunos escépticos dicen que Knowles se ha inclinado a la izquierda como reacción a la prominencia pop de su hermana. Hipster Runoff, un blog cultural satírico, la describió como “Solange Knowles está en una búsqueda sin fin para encontrar su nicho en la esfera independiente”.

Knowles se eriza ante la acusación. “Siempre habrá algo de misterio en cuanto a cómo dos personas que crecieron en el mismo hogar tienen intereses distintos”, dijo Knowles, refiriéndose a su hermana. “Soy menor que ella, y, aun en cinco años, hay una brecha total en cómo está uno expuesto a las cosas musicales, la moda y el arte”. A pesar de sus ventajas familiares, Knowles todavía tiene una veta obstinada de hermana menor. Aunque ha ayudado a componer varias canciones para Beyonce – “Get Me Bodied” y “UPgrade U”, entre ellas – ha declinado cualquier ayuda profesional de su hermana más famosa.

“Mi hermana no quiere grabar conmigo”, dijo Beyonce. “Ella es su propia dueña”.

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