Sábado 29 de septiembre del 2012 Familia

Peinados provocadores tienen auge entre clientas de más de 40 años

New York Times | NUEVA YORK, EEUU.

Cortes atrevidos y mechones de colores, ahora son los preferidos por algunas mujeres mayores de 40 años. Ellas dicen sentirse a gusto con las creaciones de sus estilistas.

Cortes atrevidos y mechones de colores, ahora son los preferidos por algunas mujeres mayores de 40 años. Ellas dicen sentirse a gusto con las creaciones de sus estilistas.

Una mañana en agosto, tres mujeres, todas mayores de 40 años, estaban sentadas en los cómodos sillones grises en el salón de belleza Yves Durif, en la Calle 76 con la Avenida Madison en el hotel Carlyle.

Dado el domicilio, uno habría esperado que el estado de ánimo fuera reverente. En vez de ello, en el salón sonaban chistes cortos, mientras el dueño, Durif, un francés vigoroso, y David Johnstone, el imperturbable director de coloración, evaluaban a cada cliente.

“No te atrevas a cortármelo en ese aburrido estilo de Upper East Side”, dijo Dawn Bennett, de 61 años de edad, a Johnstone. “Lo quiero tosco, y lo quero rock 'n’ roll”.

Bennett, una administradora de arte en la organización sin fines de lucro de Brooklyn Urban Glass, alguna vez tuvo largos mechones oscuros que caían hasta la parte baja de su espalda. Ahora hace lo que le place, incluyendo este día mechones magenta, tres niveles de fleco y un afeitado que pudiera convertir su peinado corto en un mohawk si lo acomodara con gel fuerte.

“Algunos de los artistas jóvenes en el programa han dicho: 'Tenemos la administradora de arte más genial que hay’”, dijo Bennett orgullosamente.



En la silla de al lado, Sunny Bates, una emprendedora (tenía “entre 49 y 100 años” de edad, dijo), empezó la mañana con el sobrio bob por encima del hombro en un rubio bonito que había llevado durante los últimos seis años. Durif recortó las puntas hasta que surgió una apariencia más pulcra. También le hizo una fina afeitada, aunque en un lado.

“Es como jugar a las escondidillas si pasa sus dedos por su cabello”, dijo Durif. Johnstone luego le aplicó un tinte rojizo y el toque final: gruesos reflejos casi blancos adecuados para una heroína de cómics. “No quería lucir sosa”, dijo Bates del cambio. “Lo peor es lucir demasiado suburbana”.

Pero quizá su amiga Linda Holliday, directora ejecutiva de Citia, una compañía de compendios de libros, fue la más audaz del grupo. Eligió mechones semipermanentes azul piscina que le daban a su tinte soleado común un estilo punk.

“Es como mi aventura de verano”, dijo Holliday, que tiene más de 50 años, aunque se sintió ligeramente consternada después de que salió de la sala de coloración.

“Estuve en la graduación de bachillerato de mi hijastra hace unos meses, y todas echas chicas tenían el mismo cabello largo lacio con el secado de 30 dólares”, dijo. “Es opresivo. Sé que mucho de eso es para atraer a los hombres, pero si todas están cortadas con la misma tijera, ¿qué tipo de hombre van a atraer?”

Los colores alocados y lo cortes innovadores han resonado entre un subgrupo de las mujeres jóvenes y despreocupadas, pero en los salones de ciudades importantes como Nueva York, Londres y Los Ángeles, las mujeres de 40, 50, 60 años y más han adoptado la tendencia. A menudo, están abandonando sus peinados rubio Bergdorf (alias rubio Avenida del Parque o rubio Avenida Madison) a favor de declaraciones sonoras y dramáticas.

Michael Van Clarke, un estilista en Londres que ha atendido a varias familias reales en su salón, ha tenido solicitudes de “destellos de colores alocados alrededor del nacimiento del pelo, tonos de coloración temporal inusuales o degradados”, dijo. “No fue sugerencia nuestra. Fueron estas mujeres de 50 y 60 años muy vibrantes que aún quieren competir, en cierto sentido, con las mujeres jóvenes a la moda”.

A menudo usa coloración temporal (particularmente le gusta Wella Perfecton, una tecnología novedosa que no manchará las melenas rubias, dijo) en mechones anchos o estelas en toda la cabellera. Es mejor para mujeres bien vestidas y bien acicaladas, dijo Van Clarke, “porque sólo si el resto del paquete está bastante refinado funciona”.

“Se trata del contraste de la elegancia con este impacto del cabello”, añadió.

Edward Tricomi, socio de la cadena de salones Warren-Tricomi, ha estado realizando lo que llama “polinización del cabello” en el local ubicado en el hotel Plaza. El método de formato libre abandona el cepillo de coloración a favor de franjas salpicadas a mano con tinte de cabello, quizá, como mostró, en color aguamarina claro.

“Nuestra clientela neoyorquina de mayor edad es muy progresista”, dijo Tricomi, señalando a la intersección de arte, moda y música en la ciudad. “Además de eso, se tiene a mujeres de 60 años de edad – mi generación – que son sanas, van al gimnasio y se sienten jóvenes. Ciertamente no lucen como mis tíos y tías cuando tenían esa edad. Estas mujeres están viviendo vidas plenas y maravillosas”.

Incluso en el sur de California, la tierra de los rizos largos y los mechones soleados, las mujeres están volviéndose provocadoras. “No es impulsado por las celebridades”, dijo el colorista George Papanikolas del salón Andy Lecompte en North Almont Drive en West Hollywood. La mayoría de las clientas famosas de Papanikolas, incluida la modelo Miranda Kerr, tienen melenas de color natural, dijo.

La película “The Hunger Games”, con personajes que lucen un arcoíris de tintes, quizá haya influenciado a un público más amplio, dijo.

Pero en y alrededor de Los Ángeles, “los cortes siguen siendo clásicos”, dijo Papanikolas. “Y es un acento de color temporal como un efecto sombreado con las puntas teñidas”.

Por ejemplo, él ha empapado las puntas de Gela Nash-Taylor, fundadora de Juicy Couture, en verde menta. Las esposas de los ricos ejecutivos de la industria del espectáculo también han pedido el look. “Es más una energía de 'No me importa’ o 'Me estoy divirtiendo’”.

Sin embargo, según los estilistas, este no es un caso de madres que estén imitando a sus hijas. “Realmente, las mujeres jóvenes están solicitando el mismo corte largo aburrido”, dijo Durif en el Carlyle.

“Es probablemente la economía”, añadió Johnstone. “Las jóvenes se están sintiendo vulnerables en sus empleos, así que su look es conservador”.

Ciertamente tener el tipo de cabello rubio de alto mantenimiento que parece transmitir su costoso cuidado se siente menos actual hoy en día.

“Ese tipo de rubio realmente se identifica con un grupo demográfico”, dijo Johnstone. “Hay mucho tumulto general en la actualidad, política e ideológicamente, y muchas de estas señoras quieren ampliar su atractivo. Así que quizá hagan algo extravagante con su color, algo que sea poco convencional entre sus pares”.

Esas señoras podrían mirar a la heredera Daphne Guinness, que se mantiene apartada de los convencionalismos de belleza. Durante los últimos años, Johnstone ha coloreado y colaborado en su peinado característico (rubio muy claro, casi platinado, marcado con franjas negras azabache y peinado en un moño).

“No he visto mi color natural desde que tenía 11 años”, dijo Guinness, de 44 años de edad, desde Cannes, Francia. En su tercera década, dijo Guinness, había “sido más bien impetuosa con el color de cabello” y “jugueteado con el borgoña y los mechones cafés”, pero también había sido rubia.

“El rubio simple realmente no estaba diciendo nada”, dijo Johnstone del anterior color de su clienta. “Era una nube nebulosa”.

El estilo actual de Guinness, por otro lado, dice tanto que se ha vuelto inseparable de su estilo inimitable. Una vez, para una toma de fotografías, el estilista en el set tiñó su cabello de negro. “No lucía mal pero ya no me sentía yo”, dijo Guinness, y añadió: “Ya no voy a juguetear con mi look por consejo de otras personas. Es sólo cabello, pero cuando uno se mira en el espejo, no debería ser la visión de alguien más. Uno debería verse”.

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