Sábado 10 de noviembre del 2012 Salud

Spas se convierten en clubes de lectura

New York Times News

Los clubes de lectura se han vuelto una forma popular para que los spas por citas o de destino atraigan a clientas potenciales y den a las existentes una excusa para seguir regresando.

Los clubes de lectura se han vuelto una forma popular para que los spas por citas o de destino atraigan a clientas potenciales y den a las existentes una excusa para seguir regresando.

La frase “salón literario” tiene un significado totalmente nuevo. En lo que parece ser un creciente número de spas, las clientas están comparando sus pensamientos sobre algo más que el facial antienvejecimiento más reciente o cuál especialista da el mejor masaje.

Están discutiendo un libro lleno de suspenso o el éxito de librerías dedicado a la autoayuda de más reciente lanzamiento.

Los clubes de lectura se han vuelto una forma popular para que los spas por citas o de destino atraigan a clientas potenciales y den a las existentes una excusa para seguir regresando.

En el Carlyle Hotel, un grupo literario mensual empezó a reunirse en octubre en el Yves Durif Salon dentro de su spa Sense y a escuchar a Erica Jong discutir “Sugar in My Bowl”, una antología sobre sexo que ella editó.

En el Lake Austin Spa Resort en Austin, Texas, se celebra mensualmente una serie llamada Por amor a los libros, y Canyon Ranch estableció una serie de apariciones de autores el año pasado en su instalación insignia en Tucson, Arizona.El “Paging” Happiness Book Club, lanzado en septiembre por Bliss, promueve un nuevo lanzamiento trimestralmente: para cada título, se venden el libro y un paquete de productos relacionado en el sitio de Internet del spa, con un tratamiento temático, como una manicura-pedicura acompañada por una meditación guiada grabada por la autora Gabrielle Bernstein en torno a su libro “May Cause Miracles”, disponible en la mayoría de sus locales a partir de principios del año próximo.

Esas promociones, dijo Heather Mikesell, editora ejecutiva de la revista comercial American Spa, vuelven más social el ir al spa. “Es más que ocultarse en una cabina de tratamiento”, dijo. “Es algo que se puede compartir con amigas, así que se aporta más”. Y como ambos atraen de manera demostrable a más mujeres que hombres, los spas y los clubes de lectura son una pareja lógica.

También son una inversión de gastos generales bajos. En los spas por cita que ofrecen conversaciones literarias y apariciones de autores, regularmente es gratuito asistir. En los spas residenciales como Rancho La Puerta cerca de San Diego en Tecate, México, la programación literaria está incluida en el precio de una estadía. (Miraval Arizona Resort and Spa en Tucson cobra una cuota por asistir a su serie literaria, que fue introducida el año pasado; gira en torno de conversaciones íntimas con los autores afiliados al spa, como el doctor Andrew Weil.).

La mayoría de los spas venden los libros que se discuten, y algunos ofrecen un tratamiento acompañante o, como el Spa en el Omni Mount Washington Resort en Bretton Woods, Nueva Hampshire, descuentos ocasionales sobre los servicios a las asistentes al club de lectura.

Con el ascenso de estos encuentros literarios, las casas editoriales están incluyendo las apariciones en spas en las giras promocionales de sus autores. “Antes había cuatro componentes diferentes: radio, televisión, revistas y periódicos”, dijo Leigh Ann Ambrosi, vicepresidenta de marca editorial en Crown Archetype.

“Ahora cuando se ven las reservaciones es dramáticamente diferente, y todo vale. Todos están tratando de hacer cosas nuevas y de establecer asociaciones nuevas y oportunidades de promoción cruzadas”.

“Happier at Home” de Gretchen Rubin, uno de los títulos en que Ambrosi está trabajando, está incluido en el club de lectura de Bliss.

Para promoverlo, Rubin aparecerá en el local de Avenida Lexington del spa en diciembre y responderá preguntas en su sitio de Internet después de visitar “Today” y “Katie”, en librerías en cadena e independientes, y en varios locales de la tienda Anthropologie.

“Parte de esto es: 'Bese más’, así que aquí está el bálsamo labial, lo cual es divertido, pero realmente cierto”, dijo Rubin.

La participación en los eventos de Bliss probablemente no hará repuntar las ventas como una mención en el club de lectura de Oprah Winfrey, pero Ambrosi sigue sintiéndose contenta con la alianza. “Se está captando a la persona que ya quiere cuidar de sí misma”, dijo, “y ahora quiere cuidar de sí misma en una forma más emocional”.

Aunque a los autores típicamente no se les paga por las apariciones en spas (caen bajo la categoría de promoción), generalmente no se requiere mucha labor de convencimiento para que los escritores vayan a un spa.

“Es una invitación agradable para los autores”, dijo Robbie Hudson, directora de programación del Lake Austn Spa Resort. “Las giras de libros pueden ser bastante extenuantes. En ocasiones les gusta terminar su gira aquí y ser consentidos. Pueden ofrecer una plática y ser invitados del spa”.

Las apariciones de los autores no necesariamente hacen que un club de lectura prospere. Ethos Fitness Spa for Women en Midland Park, Nueva Jersey, no los ha includio en las discusiones literarias que ofrece periódicamente para las integrantes.

El Ole Henriksen Face/Body Spa en Los Ángeles planea introducir un club de lectura tradicional para las clientas a principios del año próximo, tras el éxito de reuniones similares exclusivas para el personal. Pero la presencia de un autor puede ayudar a atraer clientas. y vender libros.

“Fue encantador comprender más de lo que hace un escritor”, dijo Debbie McLeod, una administradora de enfermeras de 57 años de edad que reside den Arlington, Texas, quien programó una visita al Lake Austin Spa Resort en junio con su madre y su cuñada para asistir a la aparición de la autora Claire Cook.

Aunque había leído sólo una de las novelas de Cook en ese entonces, después de reunirse con Cook y escuchar su charla, dijo que subsecuentemente compró otro de sus títulos y está buscando un club de lectura local para unirse también.

Más allá de sólo atraer clientes, los clubes de lectura ayudan a los spas a posicionarse como más que sólo un lugar para el tratamiento restaurativo o una depilación de cejas regular.

“Ha permitido que la gente nos vea con la mente más abierta”, dijo Susan Grey, vicepresidenta regional para operaciones de spa de Bliss.

“Una semana uno podría acudir a su tratamiento capilar con láser, pero a la semana siguiente acudir a aprender sobre cómo lograr un estado de felicidad más elevado en casa o en el trabajo. Ese es nuestro mensaje general: Nos gustaría considerar a Bliss como un lugar para acudir en busca del bienestar general”.

En otras palabras, aunque se pudiera dedicar más tiempo a la lectura en el spa en estos días, no espere que pesos pesados intelectuales como Jonathan Franzen o Zadie Smith entren al sauna con sandalias de felpa.

“Para el dueño y operador del spa, es una oportunidad de llegar a esa consumidora de una manera no amenazadora: informar a la clienta de que hay una plática sobre un libro realmente grandioso, pero también: 'Déjenos presentarle este masaje o pedicura’”, dijo Lynne McNees, presidenta de la Asociación Internacional de Spas, una organización de la industria.

“Realmente se matan muchos pájaros con muchas pedradas durante un club de lectura. Es bueno para el negocio”.

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