Miércoles 14 de noviembre del 2012 Tecnología

En el mundo móvil, gigantes tecnológicos batallan para ponerse al corriente

New York Times News

Intel hizo fortuna con los chips que impulsan a las computadoras personales y Microsoft, el fuerte de Google es encontrar lo que se busca en internet.

Intel hizo fortuna con los chips que impulsan a las computadoras personales y Microsoft, el fuerte de Google es encontrar lo que se busca en internet.

Intel hizo su fortuna con los chips que impulsan a las computadoras personales y Microsoft, con los programas informáticos que llevan dentro. La salsa secreta de Google es que encuentra lo que se busca en internet.

Sin embargo, el suelo bajo estos titanes de la tecnología está cambiando debido a una fuerza importante: el surgimiento de los aparatos móviles.

Estas y otras empresas de tecnología se pelean por reinventar sus modelos de negocio ahora que el viejo – un cliente inmóvil sentado a un escritorio inmóvil – ya no se aplica.

Estas empresas trastocaron alguna vez los negocios tradicionales, desde la venta de libros y música hasta las reservas en hoteles. Ahora, la adopción generalizada de los teléfonos inteligentes y las tabletas las está afectando drásticamente.

“Las compañías están teniendo que reestructurar su forma de pensar, diciendo: '¿Qué es lo que nuestros clientes están haciendo a través del canal móvil que es bastante distinto de lo que les estamos proporcionando en nuestro tradicional canal web?'”, explicó Charles S. Golvin, un analista en Forrester Research, la firma de investigación en tecnología.

Agregó: “Es divertidísimo hablar del negocio tradicional en internet como si llevara siglos de existencia, pero es de lo más reciente”.

Los gigantes del sector siguen siendo los impulsores altamente rentables de la economía. No obstante, el cambio del mundo hacia la informática en aparatos móviles está cobrando su precio, incluidos los decepcionantes informes de ingresos de octubre de Google, Microsoft e Intel, en gran medida relacionados con las ganancias por los aparatos móviles.

Se está desplomando la demanda de los chips de Intel que van dentro de las computadoras – que son muchísimo más rentables que los que tienen los teléfonos inteligentes. En Microsoft, las ventas de los programas informáticos para PC están disminuyendo drásticamente a medida que la gente gasta dinero en teléfonos y tabletas.

En Google, el precio que pagan los anunciantes cuando las personas dan clic en los anuncios ha caído durante un año. Se debe en parte a que mientras que los anuncios en los aparatos móviles se han disparado, cuestan menos que los de internet porque los publicistas todavía están resolviendo cómo hacerlos más efectivos.

Desde su oferta pública inicial, Facebook ha perdido la mitad de su valor en Wall Street bajo la presión de hacer más dinero con los aparatos móviles, ahora que seis de cada 10 usuarios se conecta en los teléfonos.

Ganar dinero en este juego nuevo dependerá de qué tan hábilmente las compañías de tecnología puedan rastrear a sus usuarios desde la computadora de escritorio a los teléfonos en las manos y, en última instancia, hasta las tiendas, cines y pizzerías donde gastan el dinero.

También dependerá de cómo los consumidores – y los reguladores gubernamentales – reaccionarán ante el monitoreo de cada uno de sus movimientos.

Facebook ya está experimentando formas de usar lo que sabe de sus usuarios para mostrar anuncios cuando utilizan otras aplicaciones móviles.

Google se está esforzando para vincular lo que hace un usuario con la computadora y el teléfono, mostrarle a alguien un anuncio de teléfono celular con base en lo que han buscado en la computadora de su casa, por ejemplo. Sin embargo, reguladores europeos le advirtieron recientemente a Google que reestructure su política de privacidad que permite que la compañía recopile información sobre personas en todos sus productos.

Y a algunos consumidores los anuncios que combinan búsquedas en internet con información física recopilada en los aparatos móviles les parecen “verdaderamente espeluznantes”, dijo Benjamin G. Edelman, un catedrático en la Escuela de Negocios de Harvard.

Hoy, casi la mitad de los estadounidenses poseen un teléfono inteligente, de acuerdo con comScore – un cambio increíblemente rápido desde que Apple introdujo el iPhone hace apenas cinco años.

El tiempo que la gente pasa navegando internet en sus teléfonos, usando aplicaciones, jugando y escuchando música se ha más que duplicado en los dos últimos años, a 82 minutos diarios, según eMarketer; el tiempo que se pasa en las computadoras sólo aumentará 3.6 por ciento.

“Lo que agarró por sorpresa a la gente ha sido la aceleración en la multitud de cosas que se pueden hacer con un teléfono inteligente”, señaló David B. Yoffie, un profesor de la Escuela de Negocios de Harvard quien estudia al sector de la tecnología.

“Internet comenzó en 1993, 1994”, agregó. “No alteró todo durante década y media. La revolución del teléfono inteligente empezó hace media década. La existencia de internet permitió que el teléfono tuviera un impacto desestabilizador en un marco temporal más corto”.

No obstante, la movilidad proporciona enormes oportunidades de negocios, dicen analistas del sector.

Ello se debe en gran parte a que la gente revela mucho más sobre sí misma en los teléfonos que en las computadoras, desde a dónde va y cuando duerme hasta con quién habla y qué quiere comprar.

Es posible que los consumidores sientan rechazo ante la intrusión de los comercializadores en su vida cotidiana, pero las compañías dicen que la compensación puede valer la pena – una alerta espontánea en el itinerario, por decir, que le dice si llegará tarde a una reunión o le informa de los cupones cuando se acerca a una tienda.

“Realmente, estamos empezando a vivir en una nueva realidad, una en la que la ubicuidad de las pantallas realmente ayuda a los usuarios a pasar de la intención a la acción con mayor rapidez y sin menos problemas”, dijo recientemente Larry Page, el director ejecutivo de Google, a los analistas. “Creará nuevas oportunidades en publicidad”.

Las compañías están abordando los retos en distintas formas. A pesar de la decepción por su reciente informe de ingresos, Google dice que va camino a ganar 8,000 millones de dólares por los anunciantes en móviles, aplicaciones y medios el año entrante, y tiene 500 millones de aparatos activados que ejecutan su sistema operativo móvil, el Android. Google gana la mayoría de los dólares por anuncios móviles.

Ofrecen anuncios basados en locaciones, como una campaña T-Mobile que enviaba a los usuarios anuncios cuando estaban cerca de las tiendas.

Algunos de ellos ya generan más dinero que los anuncios para computadoras de escritorio, dijo el director ejecutivo de finanzas de Google, Patrick Pichette.

Sin embargo, uno de los mayores retos de Google es rastrear si la gente compra después de ver un anuncio móvil. A diferencia de internet, donde Google sabe si alguien compra una cámara después de buscarla, la compañía no sabe si alguien busca un restaurante tailandés cerca y luego va a comer ahí.

Por eso es que está tratando de seguir a las personas en el mundo físico, con servicios como Wallet para hacer pagos y Offers para los cupones.

Facebook
está tratando de usar lo que sabe sobre sus mil millones de usuarios para presentar anuncios en otras aplicaciones que descarguen en los teléfonos. Por ejemplo, una marca de refresco que quiere llegar a hombres en Los Ángeles, a los que les gustan los Lakers, podría mostrarles anuncios no sólo cuando están conectados a la aplicación móvil de Facebook, sino en otras aplicaciones también.

“Pensamos que mostrar anuncios móviles fuera de Facebook es otra gran forma de que la gente vea anuncios relevantes y descubra aplicaciones nuevas”, dijo la compañía en respuesta a una indagación vía correo electrónico.

Intel está tratando de actualizarse haciendo chips no sólo para computadoras, sino para más de dos docenas de teléfonos inteligentes y tabletas que saldrán al mercado.

El cambio a la movilidad también ha creado un mercado nuevo para Intel: sus chips están en los enormes servidores de datos que impulsan a la nube, donde se almacenan gran parte de los datos móviles.

“Conforme evolucionó el mercado de los teléfonos inteligentes y las tabletas, la compañía, históricamente, no tenía presencia”, dijo Jon Carvill, un portavoz de Intel. “Este año, eso empezó a cambiar”.

Para otras empresas de tecnología, la movilidad ha sido gran ayuda en las etapas tempranas.

Apple se convirtió en la compañía estadounidense más valiosa al vender el iPhone y la iPad. Hace poco, Apple hizo sus propios mapas para remplazar a los de Google en el iPhone, en parte, porque quería quedarse con la información valiosa sobre la ubicación de los usuarios y tenerla lejos de su competidor.

Nvidia y Qualcomm están fabricando procesadores para aparatos móviles. Amazon e eBay venden cosas a las personas hasta en pantallitas. Y los dueños de teléfonos móviles consideran mejores algunos servicios – como Zillow para bienes raíces, Yelp para negocios locales y OpenTable para reservas en restaurantes – en los teléfonos que en las computadoras, y han seguido los ingresos.

Para inversionistas y otros que tratan de resolver el acertijo de ganar dinero con los usuarios móviles, Marc Andreessen, el capitalista de riesgo, elogió las virtudes de la era móvil de esta forma: “Vamos a saber muchísimas cosas de las personas”.

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