Viernes 08 de febrero del 2013 Gente

Modelos y actrices sacan sus propias líneas de maquillajes

The New York Times Service | NUEVA YORK

La exmodelo Iman introdujo en 1994 un maquillaje centrado en torno a las bases para las mujeres negras.

La exmodelo Iman introdujo en 1994 un maquillaje centrado en torno a las bases para las mujeres negras.

Un nublado lunes por la tarde, mientras muchos de sus pares se atendían resacas debidas a los Globos de Oro, Drew Barrymore recibía a integrantes de la prensa en las oficinas centrales en TriBeCa del fabricante de cosméticos Maesa, su socio en la línea nueva Flower. La empezaron a surtir a las tiendas Wal Mart el 2 de enero, con artículos desde 4.98 hasta 13.98 dólares.

Si ya está poniendo en blanco los ojos por la promoción más reciente del maquillaje de una celebridad, también sucedió con los famosos ojos color avellana de Barrymore.

“Odio cuando sólo es un nombre, o no estuvieron involucrados en cada aspecto, o yo no sabía siquiera que les gustara eso, o que siquiera les importara”, dijo. “Para mí las cosas son muy personales; trabajo en ellos un porcentaje infinito”.

Para demostrar su compromiso, Barrymore dijo que pulsó “pausa” en casi todo lo demás en su carrera, incluida su productora, Flower Films. Ello se debe en parte a que acaba de ser madre (de Olive, de cuatro meses de edad), pero también porque se está concentrando en lo que dijo es una pasión añeja. “Me he sentado en la silla de maquillaje desde que tenía seis años”, dijo la actriz, quien fue modelo de CoverGirl hasta el año pasado.

Ahora con 37 años, entra en el abarrotado campo de los rostros famosos que han pasado de promocionar los cosméticos o perfumes de una compañía a estar muy involucrados en la creación de los productos y, a veces, en convertirse en ejecutivos.

“Cada cinco minutos, hay una línea de alguna celebridad”, señaló Erin Flaherty, la directora de belleza y salud de la revista Marie Claire, pero agregó: “Sí creo que las empresas se han vuelto más selectivas que hace 10 años” al escoger socios.

Una historia de éxito reconocida le pertenece a Iman, la ex modelo que en 1994 introdujo un maquillaje centrado en torno a las bases para las mujeres negras. “Sabía, sinceramente, que no sería modelo por siempre”, dijo Iman, de 57 años, al contar cómo el maquillista del plató en su primera sesión de fotografías para American Vogue tenía colores sólo para modelos caucásicas (afortunadamente, la película era en blanco y negro).

“Eso pudo haber sido el debut y la despedida en mi carrera”, notó. “Una modelo no es nada sin fotografías”.

Al final, elaboró su propia base para llevarla a todas las sesiones de fotos, y luego la vendió en J.C. Penney. La marca se ha posicionado desde entonces entre las clientas de farmacias y se vende en 2.000 tiendas en todo el mundo y en Ulta.com. Iman tiene un contrato de licencia con Procter & Gamble, aunque sigue siendo la directora ejecutiva de su empresa.

Sin embargo, la transición del modelaje a operar una compañía no fue fácil. “No toman en serio a las modelos”, expresó Iman.

En 2004, otra modelo, Cindy Crawford, eligió a los infomerciales para vender Meaningful, una línea para el cuidado de la piel que desarrolló con el doctor Jean Louis Sebagh, durante mucho tiempo su gurú para el cutis.

“Me casé, tuve hijos y estaba por terminarse mi contrato con Revlon”, dijo Crawford de 46 años. “Sí, es probable que hubiera podido tratar de renovarlo, pero tenía 35 y solo pareció ser el momento de avanzar”.

El año pasado fue el más rentable para Meaningful Beauty, con ventas que llegaron a los 175 millones de dólares, dijo la compañía. Crawford también tiene una línea de decoraciones para el hogar.

“Lo que sí descubrí, una vez que empecé estos otros negocios, es que, aun cuando haya tipos que financian o especialistas en comercialización en la sala, nadie sabe más de mi marca que yo”, expresó Crawford.

Entre tanto, la exitosa modelo Leilani Bishop, de 36 años, tiene éxito con aceites perfumados y se expande a fragancias para el hogar y aceites corporales este año. Sin embargo, muchas horas frente a las cámaras no necesariamente se traducen en éxitos de un día para otro como emprendedora de cosméticos, como puede atestar Josie Maran, una actriz y exmodelo de Maybelline. En 2004, Maran, de 34 años, empezó una compañía de belleza cuyos productos se basaban en el aceite de argán que descubrió durante un trabajo en el sur de Francia. Al año, mientras todavía estaba en etapa de desarrollo, estaba al borde de la bancarrota.

“Mi contador me dijo: 'Vas a tener que vender la casa’; así es que salí a buscar dinero, pero fue imposible”, contó Maran. No se rindió y sus productos, que debutaron en 2007, empezaron a prender en los mostradores de productos de belleza. Hoy, los Josie Maran Cosmetics son de los productos de mayor venta en Sephora, en la categoría de humectantes, comparables con los de Clinique y Philosophy, dijo Priya Vankatesh, la vicepresidenta de mercadotecnia. Y ahora que ya probó el éxito, las compañías le ofrecen financiamiento, notó Maran. Sin embargo, aún es la dueña mayoritaria.

El negocio no carece de dificultades. En octubre pasado, Jemma Kidd Makeup School, una compañía que inició la ex modelo Jemma Kidd, tuvo que declararse en bancarrota en Gran Bretaña; se canceló su línea JK Jemma que tenía con Target. “Sólo fue que confié en la gente equivocada”, dijo Kidd. “Me fui a tener hijos, ves, y tuve que alejarme del negocio por un tiempo. Y no soy gente de negocios”.

Kidd, de 37 años, se está reagrupando y considerando una categoría popular de maquillaje natural, donde ella cree que se puede diferenciar. Esta vez, tendría una “buena administración”, expresó.

A ese respecto, Barrymore podría tener ventaja ya que ha manejado una exitosa productora cinematográfica. Prometió “restar importancia a las campañas publicitarias elegantes”, según el sitio web de Wal Mart, para poder invertir en sus fórmulas. Carmen Bauza, la vicepresidenta de belleza y cuidado personal de Wal Mart U.S., dijo que espera que los productos sean comparables con los de marcas como M.A.C. y Tom Ford, pero a menor precio.

“Me gusta la idea de hacer algo que te haga sentir tan bien sobre ti misma, como comprar maquillaje, sin tener que romper tu alcancía”, dijo Barrymore.

Enlace corto: